¡Generalizar el despertar y la rebelión de la gente contra el Estado criminal!

Marcha en la Ciudad de México
Magníficas manifestaciones en la cuarta Jornada Global por Ayotzinapa
Llegaron los padres de los 43 normalistas desaparecidos al zócalo capitalino la tarde del 20 de noviembre en el marco de la cuarta Jornada de Acción Global por Ayotzinapa. Después de convivir con mucha gente en el transcurso de tres caravanas que realizaron por varias partes del país, su conclusión fue clarísima: “No sólo es Guerrero: en todo México hay fosas clandestinas, ejecutados extrajudicialmente y desapariciones forzadas”.

A lo largo y ancho del país y alrededor del mundo, la cuarta Jornada remarcó un nuevo auge de lucha. Muchos que antes se callaban por temor ahora se atreven a protestar y manifestarse. Muchos que antes se encontraban inmersos en la lucha diaria por sobrevivir o salir adelante, mantenidos en la ignorancia por los medios masivos de desinformación, comienzan a despertarse a la vida política y exigir justicia en esta sociedad tan injusta.

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Animadas protestas en la Mixteca oaxaqueña denuncian al Estado criminal

Tlaxiaco, Oaxaca
El siguiente reportaje es del Facebook de la Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra contra el Pueblo!

20 de noviembre 2014, en el marco de la cuarta Jornada de Acción Global con el llamado a manifestarse en todo el país y el mundo por la aparición con vida de los 43 jóvenes estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa.

En esta comunidad, considerada las tres veces Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca, se desarrollaron dos marchas. La primera convocada por ciudadanos, periodistas, activistas de derechos humanos, algunos colonos, maestros de la Sección 22 magisterial de un jardín de niños y la Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo! La segunda marcha se desarrolló con un grupo de jóvenes del Tecnológico al terminar el mitin de la primera manifestación.

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Agresión del Estado en la UNAM

Marcha en CU en protesta por la agresión
Policía dispara e hiere a dos estudiantes
Mientras la justa rebelión y protestas arrecian a lo largo y ancho del país por el crimen del Estado en Iguala y Peña Nieto amenaza a los manifestantes con la represión, el gobierno del Distrito Federal montó una agresión en contra de los estudiantes de la UNAM el sábado 15 de noviembre. En contubernio con las autoridades universitarias, mandaron a sus agentes a violar la autonomía universitaria en una supuesta “diligencia” en que uno de los policías disparó su arma e hirió a dos estudiantes.

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Ayotzinapa: ¡La Lucha Apenas Empieza!

Más mentiras para encubrir el bestial crimen del Estado en Iguala


Sólo son más evidencias de la complicidad del gobierno federal en los bestiales crímenes del Estado en Iguala los pobres intentos del fabulador General de la República, Jesús Murillo Karam, de insistir en que no es un crimen de Estado y tratar de darle carpetazo al caso en su conferencia de prensa del 7 de noviembre.

Murillo repite el mismo cuento desgastado de que el crimen fue producto de confundir a los estudiantes con una banda delictiva contraria a los Guerreros Unidos, pero contradice su propio cuento al decir que el alcalde Abarca dio la orden que resultó en el asesinato de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa por parte de la policía municipal de Iguala y Cocula, así como hombres vestidos de negro no identificados. Abarca obviamente sabía, al dar la presunta orden, que eran estudiantes y no miembros de otra banda, y sus arengas contra los “ayotzinapos” inmediatamente después de estos crímenes son netamente políticas. Así que, incluso de acuerdo con el cuento oficial, es o debe ser evidente que el motivo fundamental de estos horrendos crímenes fue represión política, y esto echa por tierra el intento de presentar el motivo como un asunto del “territorio" de una banda delictiva.

Este crimen se perpetró en coordinación con el Ejército, la Policía Federal y la estatal. El Ejército y la policía estatal impidieron un intento de los normalistas de tomar camiones en Chilpancingo y, de acuerdo con el informe preliminar de la comisión de la Cámara de Diputados, las policías federal y estatal vigilaron y siguieron a los normalistas en el trayecto de Chilpancingo hacia Iguala y el gobierno estatal avisó a la policía municipal de Iguala del traslado de los estudiantes a las 6 de la tarde, más de tres horas antes de los primeros disparos contra los estudiantes el 26 de septiembre (La Jornada, 4/nov/2014, pág. 3).

El 27 batallón de infantería en Iguala primero se quedó al margen de la masacre, y luego intervino al lado de la agresión contra los estudiantes, quitándoles sus celulares para que no pudieran llamar por auxilio, negando atención médica a un estudiante gravemente herido y espetándoles “ustedes se lo buscaron”. De hecho, es posible que los hombres vestidos de negro con armas de alto poder que participaron en los ataques mortíferos a los estudiantes hayan sido militares u otros elementos federales, como ha ocurrido en otros casos. El gobierno trata de sostener que sólo eran sicarios de Guerreros Unidos, pero de haber participado éstos desde el principio, ¿qué necesidad hubiera habido de “entregar” después a los desaparecidos a la banda delictiva, como sostiene el gobierno? 



A una pregunta sobre el actuar del ejército, Murillo responde: “¿qué hubiera pasado si el Ejército hubiera salido en ese momento?, ¿a quién hubiera apoyado?, obviamente a la autoridad constituida, hubiera sido un problema mucho mayor, qué bueno que no salió”. Que conste que para este representante criminal de un Estado criminal le es obvio que, de haber intervenido abiertamente desde el principio, el Ejército hubiera participado en asesinar a estudiantes inermes. Muestra aquí la realidad de que todas las fuerzas del Estado están unidas en la necesidad básica de reprimir al pueblo, y que la crítica tibia de que las fuerzas federales eran “omisas” al no intervenir para detener la masacre refleja ilusiones falsas sobre la naturaleza de este Estado capitalista, que es una dictadura de los imperialistas, grandes capitalistas y terratenientes, y cuya misión es defender y reforzar el actual sistema de explotación y opresión de la gran mayoría de la población.

El procurador criminal de la República también dice que “El Ejército… se mueve sólo con órdenes y qué bueno”. Entonces, ¿quién dio la orden para dejar que prosiguiera la masacre? ¿Quién dio la orden de intervenir contra los estudiantes después del segundo ataque? ¿Quién dio la orden de permitir o tal vez participar en el secuestro de los 43 estudiantes desaparecidos? Y por otra parte, ¿quién dio la orden de asesinar a 21 jóvenes rendidos en Tlatlaya? ¿Quién dio la orden de darle carpetazo en la PGR al asesinato de tres personas por Abarca y sus huestes en mayo de 2013? ¿Quién dio la orden de que el mismo 27 Batallón desapareciera a 6 jóvenes en 2010? (Proceso, No. 1984, pp. 25-26) ¿Quiénes han dado las órdenes para los miles y miles de casos de asesinato, tortura y desaparición por parte del Ejército (así como la Marina, las policías federal, estatal y municipal) en todo el país en los últimos años?

Sabemos por lo menos que el entonces gobernador Peña Nieto fue quien (junto con Calderón) dio la orden para el operativo que resultó en el asesinato de dos pobladores y la violación de dos docenas de mujeres por parte de la policía estatal en Atenco. Sabemos que Ángel Aguirre, como gobernador de Guerrero, fue quien (junto con el gobierno federal) dio la orden que resultó en el asesinato de dos estudiantes de Ayotzinapa en 2011. Independientemente de quién haya dado la orden en cada caso concreto, todos estos crímenes de sangre constituyen una verdadera guerra contra el pueblo por parte de los tres niveles del gobierno que siembran muerte y terror a lo largo y ancho del país para mantener a la gente atemorizada y sumisa frente a la miseria e injusticias del sistema actual.

Habla la madre de Julio César Ramírez Nava, asesinado en Iguala el 26 de septiembre: "Yo le dije al presidente: ustedes protegen a los asesinos… ¿Por qué siguen haciendo que los están buscando y no hacen nada? No quieren darnos a nuestros muchachos porque no les conviene, no quieren que tengamos elementos para acusarlos. No quieran engañarnos y usted Peña Nieto es el responsable. Y yo exijo, no le pido, le exijo que nos devuelvan a nuestros muchachos” (La Jornada, 9/nov/2014, p. 10)

En cuanto al paradero de los desparecidos, el interrogante que atormenta a sus padres y a toda persona de conciencia, no se puede creer nada de lo que dicen los monstruos que gobiernan este país. Casi desde el principio trataron de disfrazar este crimen de Estado como asunto de bandas delictivas en que las supuestas “evidencias” y “hechos” cambian a cada rato: están los restos en seis fosas clandestinas, no, en cinco, o también en otra fosa que resulta no tener ni huesos, o luego en el basurero de Cocula y ahora supuestamente calcinados y arrojados al río con dos bolsas enteras convenientemente preservadas pero también convenientemente con restos tan calcinados que su identificación es, según, poco probable y en todo caso tardará mucho. ¡Qué conveniente para el gobierno que apuesta al cansancio y olvido ante estos imperdonables crímenes del Estado!


Horror sobre horror. Mentiras tras mentira. Fosas clandestinas con restos humanos por dondequiera mientras los perversos gobernantes criminales se jactan de su inexistente “estado de derecho”. Casi medio centenar de jóvenes estudiantes que apenas comenzaban a abrir paso en este mundo, asesinados o desaparecidos. La flor de su juventud, la flor de su vida robada por un Estado siniestro y criminal. ¿Cuál fue su supuesto crimen en los ojos de ese Estado asesino? Luchar contra el nefasto cierre de las normales rurales que va privando de nuevos maestros a muchas comunidades rurales sin maestro, protestar contra las grandes injusticias de esta sociedad. ¿Qué clase de sistema extermina a sus jóvenes? ¿Qué clase de sistema ha llevado en los últimos años a más de 120 mil asesinatos, 25 mil desaparecidos, 30 mil feminicidios? Un sistema enfermo del Poder y de las escandalosas ganancias de unos cuantos al precio del sufrimiento, la pobreza y la sangre derramada de los demás. Es decir, un sistema como éste, un sistema mayormente capitalista y sometido por la bota del imperialismo.

La negra noche de Iguala que ha robado al pueblo una vez más a sus hijos, nos vuelve a subrayar que este Estado no tiene remedio, este sistema capitalista-imperialista no tiene remedio. De esa negra noche se va incendiando e iluminando el país con justa ira y rebelión. Como bien han dicho cientos de miles de jóvenes al tomar las calles: nos quitaron tanto que nos quitaron el miedo. El pueblo despierta. Es hora de luchar, de levantarse, de rebelarse. Es hora de proclamar por todas partes que la única esperanza de un futuro mejor para la gente es tumbar este Estado capitalista y el injusto y podrido sistema capitalista que ese Estado defiende con ríos de sangre. ¡Luchemos con audacia! ¡Que los abominables crímenes de este Estado aticen el movimiento para la revolución que finalmente abrirá paso a la emancipación del pueblo y toda la humanidad!

¡Vivos los llevaron, vivos los queremos!
¡Alto a la guerra contra el pueblo!
¡Muera el criminal Estado capitalista!
¡Luchar y resistir! ¡La revolución es la solución!

Aurora Roja
Voz de la Organización Comunista Revolucionaria, México
aurora-roja.blogspot.com       auroraroja.mx@gmail.com

9 de noviembre de 2014

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Crisis del Estado: se necesita urgentemente un salto en el movimiento para la revolución

Vivimos una crisis del Estado reaccionario, provocado en primer lugar por los bestiales crímenes de ese Estado en Iguala y la amplia ola de ira y protesta popular que se extiende por todo el país. A pesar de los intentos del gobierno federal de minimizar la masacre de seis personas y la desaparición forzada de los 43 normalistas por parte de fuerzas del Estado, y hasta de tratar de criminalizar a las víctimas, cada vez más gente se está dando cuenta que este Estado es asesino y criminal. Las protestas estudiantiles se extienden cada vez más por todo el país y otros sectores comienzan a unirse a la batalla. El magisterio democrático de varios estados y las policías comunitarias de Guerrero han entrado combativamente en apoyo a los estudiantes y las demandas de presentación con vida de los desaparecidos y castigo a los culpables. Casi no ocurre evento cultural o intelectual en que no se escuchen voces exigiendo justicia. En más de sesenta ciudades alrededor del mundo se han realizado manifestaciones en repudio al gobierno mexicano y exigiendo justicia.

Este crimen particularmente brutal fue la gota que derramó el vaso, después de años, décadas de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones y tortura por parte de las fuerzas armadas y policíacas del orden opresivo y el encubrimiento de innumerables crímenes contra la gente por parte del Estado, que se vuelve casi indistinguible del crimen organizado en todo nivel del gobierno. En el nuevo clima de protesta, gente en varias partes, incluido un número importante de las masas básicas que han padecido en mayor grado toda esta infamia, se han atrevido a denunciar o volver a denunciar las desapariciones y asesinatos de sus familiares, vecinos, amigos, cometidos o solapados por el Estado.

A la actual crisis política también contribuye la reaccionaria “reforma” educativa constitucional diseñada por la OCDE y el Banco Mundial encaminada a reducir el sistema educativo a mero productor de mano de obra hecha a la medida para las grandes corporaciones trasnacionales y mexicanas, así como los cambios de currículo y el aumento de medidas represivas en contra de maestros y alumnos implementadas en ese marco. Esta contrarreforma provocó la justa insurgencia magisterial de los últimos años, así como el firme y decidido rechazo reciente a ataques en contra de la educación por parte de los estudiantes del Politécnico. Las demás reformas “estructurales”, como la energética y la de comunicaciones, entre otras, dictadas por los organismos imperialistas internacionales e impuestas por el Estado mexicano títere del imperialismo, sólo sirven para intensificar la explotación del pueblo en beneficio de mayores ganancias para los multimillonarios capitalistas extranjeros y mexicanos, junto con mayor despojo a campesinos y comunidades indígenas, y mayor control y represión en general. Mientras el gobierno inunda los medios de comunicación con anuncios absurdos del país de las maravillas en la que supuestamente vivimos, la cruda realidad es que los ingresos reales de la población después de la inflación han caído de nuevo en los últimos años, atizando el descontento de amplios sectores de la población frente a la increíble distancia entre el bonito discurso oficial y la difícil realidad que vive la mayoría. La reciente caída de los precios petroleros a nivel internacional agrava las ya deficitarias finanzas del gobierno, la inseguridad afecta las inversiones que la economía sometida al imperialismo necesita y otros factores a nivel internacional y nacional conllevan la amenaza de mayor crisis económica.

Esta situación de crisis política, de despertar del pueblo, de la sacudida del actual sistema mayormente capitalista sometido al imperialismo, requiere y hace posible saltos urgentes en el movimiento y en organizar fuerzas para la revolución. Esta crisis no tiene solución favorable para el pueblo dentro de los confines sofocantes de este sistema: ninguna reforma, ningún cambio de personal en el Estado actual va a cambiar su naturaleza esencial de guardián del sistema capitalista-imperialista actual y de dictadura de los grandes capitalistas y terratenientes sobre las masas populares. Los de arriba maniobran frenéticamente para tratar de sofocar el actual levantamiento popular con una combinación de promesas almibaradas y represión desalmada. Es esencial aprovechar el momento actual para lograr los mayores avances posibles hacia la emancipación revolucionaria, a la vez que se combaten estas maniobras del enemigo y se expande y se profundiza la protesta y resistencia actual en su contra.

Como señala Bob Avakian: “Estas ‘sacudidas’ en el ‘funcionamiento normal’ de las cosas, aun cuando no se desarrollen completamente hacia una crisis fundamental para el sistema en su conjunto, sí crean situaciones en las que muchas más personas están buscando respuestas y se encuentran receptivas a considerar un cambio radical. Es necesario llevar a cabo el trabajo sistemático de construir el movimiento para la revolución en todo momento, pero en estas situaciones de rupturas profundas con la ‘rutina normal’ hay una mayor posibilidad y un mayor potencial para lograr avances. Es necesario reconocer eso en toda su extensión y partir de ello en la mayor medida posible, de modo que mediante estas situaciones, se den saltos en la construcción del movimiento y la acumulación de las fuerzas organizadas para la revolución, creándose así una base más sólida desde el cual trabajar para seguir avanzando” (Lo BAsico, página 107-108).

Un salto en las fuerzas organizadas implica concretamente en nuestras condiciones actuales que más gente retome la ciencia del comunismo, decida dedicar su vida al pueblo y a la revolución, y solicite su ingreso a la Organización Comunista Revolucionaria, México. Implica organizar en el corto plazo a docenas de nuevos participantes en varios lugares en el Movimiento Popular Revolucionario y en el movimiento revolucionario en general. Implica expandir enormemente la Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra contra el Pueblo!, uniendo esfuerzos con gente de diversos puntos de vista para entrelazar resistencias y protestas en todo el país con el entendimiento esencial de que el Estado no es omiso, es criminal.

No sabemos ahora todo lo que hay que hacer para lograr esto: hace falta aprender de los mismos acontecimientos y de la gente a la luz de la ciencia comunista, así como de la experiencia histórica e internacional, para encontrar el camino acertado de avance hacia la liberación del pueblo en esta situación. Pero la magnitud y profundidad de la actual crisis nos dan la base para afirmar que estos y otros saltos son posibles y urgentemente necesarios.

Es esencial impulsar en todas partes la lucha contra los crímenes de Iguala con la orientación de asumir responsabilidad por el movimiento en su conjunto en los intereses de las masas, en contraste con las mezquinas pugnas por intereses de grupo y también en contraste con la estrechez de miras de sólo preocuparse de lo que uno hace.

Nos unimos de todo corazón con el magnífico levantamiento de lucha y protesta en Guerrero y en todo el país, y nos unimos con otros para enfatizar algunos puntos de orientación básica para fortalecer la lucha por justicia por los estudiantes y otros asesinados y los 43 alumnos desaparecidos, y para avanzar aún más en la situación actual.

Llevar la lucha a lo hondo y profundo de las masas. Hasta ahora la lucha se ha prendido principalmente, aunque no solamente, entre los estudiantes y los intelectuales, lo que es natural, ya que en muchos casos, como señala Mao, los estudiantes e intelectuales juegan en cierto sentido un papel de vanguardia en muchas luchas políticas. Son muy positivos y necesarios los esfuerzos por generalizar la lucha entre los estudiantes e intelectuales en todo el país. Por otra parte, aunque los estudiantes e intelectuales pueden jugar un papel iniciador, es esencial que esta lucha llegue y movilice a las masas básicas: la gente más explotada y oprimida del campo, de las colonias populares, de los proletarios. La calurosa respuesta de la gente a la exitosa marcha de la Red Nacional de Resistencia en algunas colonias populares del Estado de México, así como muchas otras experiencias, indican que existe una situación muy favorable entre amplios sectores de las masas básicas. Frente a los intentos del enemigo de aislar a los estudiantes en pie de lucha, es esencial que todos los participantes posibles en el movimiento actual lleven esta lucha también a lo hondo y profundo de la sociedad, a las masas básicas que son la fuerza principal que puede remover todo el país y finalmente tumbar este sistema criminal.

Desenmascarar la naturaleza criminal del Estado capitalista sometido al imperialismo. Nos unimos con los sentimientos y la nueva conciencia de muchos que ven que el Estado en todos sus tres niveles es criminal, en contra de los intentos de reducir este horrendo crimen, continuación de toda una larga historia de crímenes de sangre desde mucho antes de Tlatelolco y que siguen hoy después de Tlatlaya e Iguala, a un asunto meramente local. De ahí es necesario propagar lo más ampliamente posible el entendimiento científico de que en el actual sistema capitalista-imperialista mundial, el Estado necesariamente sirve a defender y reproducir ese sistema, ejerce la violencia sistemática en contra de las clases y sectores oprimidos con ese fin, y que ninguna reforma o cambio de personal va a cambiar ese hecho esencial.

Propagar audazmente por todas partes la revolución y el nuevo comunismo. El actual sistema significa miseria y violencia reaccionaria sin fin. Sólo la revolución, al tumbar el actual Estado reaccionario, confiscar la propiedad de los grandes explotadores y abrir paso a la edificación de un nuevo orden económico, político, social y cultural, conduce hacia la emancipación del pueblo y finalmente de toda la humanidad. Una verdadera revolución emancipadora no va a ser producto de un simple cúmulo de luchas reivindicativas, que aunque son necesarias, no bastan. Tampoco va a ser producto de grupos armados sin una estrategia acertada y sin una visión real de una nueva sociedad emancipadora. Requiere ciencia; requiere aplicar a las condiciones concretas la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian que aprende de los grandes aciertos así como los errores de las revoluciones comunistas del pasado, en la teoría y la práctica, analiza las nuevas condiciones y eleva la ciencia revolucionaria identificada con las grandes contribuciones de Marx, Lenin y Mao a un nivel superior. Requiere aplicar esta ciencia del comunismo a delinear la visión, programa, estrategia y tácticas que realmente pueden guiar la lucha revolucionaria no sólo a quitar un “mal gobierno”, sino a derrotar el Estado y el sistema reaccionario para edificar y seguir transformando una nueva sociedad al servicio del pueblo y de toda la humanidad. Requiere desarrollar la conciencia, combatividad y organización revolucionaria en el seno de las masas en sus millones que son la única fuerza capaz de tumbar este sistema y abrir un nuevo horizonte de esperanza en el país y en el mundo.

Asumamos todos la responsabilidad ante las masas que nos toca en este momento crítico.

¡Muera el Estado asesino!
¡El pueblo comienza a despertarse y levantarse!
¡La revolución es la solución!
¡Luchemos urgentemente por un salto en el movimiento para la revolución!

Organización Comunista Revolucionaria, México


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Revolución y religión: un diálogo

El próximo fin de semana, el 15 de noviembre, se realizará un diálogo profundo y esencial sobre la revolución y la religión en Nueva York entre Bob Avakian, un revolucionario comunista, y Cornel West, un revolucionario cristiano. Podrás seguir los reportajes al respecto en la sección en español de revcom.us.
Bob Avakian es el Presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos. Bob Avakian (BA) cobró vida como revolucionario en los años 1960. Desde ese entonces, se ha dado el corazón y conocimiento al servicio de la causa de la revolución y la emancipación de la humanidad, y de manera consecuente se ha responsabilizado de dirigir al movimiento revolucionario — en teoría y en práctica. Es un pensador crítico e innovador que ha desarrollado una nueva síntesis del comunismo. Su extenso y amplísimo conjunto de trabajo incluye escritos y comentarios sobre la estrategia revolucionaria, la filosofía, la ética, la ciencia, el básquetbol, la música y la religión, incluido el libro ¡Fuera con todos los dioses! Desencadenando la mente y cambiando radicalmente el mundo. Lea más en revcom.us.

Cornel West es ampliamente conocido como uno de los más importantes y estimulantes intelectuales públicos de nuestros tiempos. West, un prolífico autor y conferencista, es profesor de Filosofía y Práctica Cristiana del Union Theological Seminary en Nueva York. Es un paladín de los oprimidos, cuyos escritos, discursos y enseñanzas entretejen y se inspiran en las tradiciones proféticas negra y cristiana, la democracia radical y el jazz, R&B e hip hop. Su libro, Race Matters, cambió el curso del diálogo sobre la raza y la justicia en Estados Unidos. Se publicó su último libro, Black Prophetic Fire, en octubre de 2014. Lea más en cornelwest.com.

A continuación un artículo al respecto de Revolución:

Sobre el diálogo entre Cornel West y Bob Avakian

Todo aquel que tenga un interés en la emancipación humana debería estar presente

8 de septiembre de 2014 | Periódico Revolución | revcom.us

El 1º de septiembre, anunciamos el diálogo entre Bob Avakian y Cornel West sobre “Revolución y religión: La lucha por la emancipación y el papel de la religión,” que se realizará en la Ciudad de Nueva York el 15 de noviembre de 2014, en la iglesia Riverside Church.

Nadie que tenga un interés en la emancipación de la humanidad debería perder esto.

Bob Avakian ha estado luchando por el pueblo durante 50 años y ha dirigido el Partido Comunista Revolucionario durante casi 40 años. Ha llevado el conocimiento de cómo hacer la revolución, y cómo mantener la sociedad revolucionaria en camino a la total emancipación, a nuevas alturas. BA ha enfrentado la represión y la supresión, y ha seguido adelante pese a las calumnias y el sacrificio. Durante todo este tiempo no ha flaqueado en su fuerte compromiso con el pueblo y, de hecho, ese compromiso se ha fortalecido.

Cornel West, que procede de la tradición religiosa profética, ha estado luchando por el pueblo por décadas, “diciéndole la verdad al poder” y defendiendo a los de abajo de la sociedad, y dando apoyo y muchas veces participando en las primeras líneas de protestas y resistencia cruciales. Desempeña un papel único e invalorable en la vida política y moral de Estados Unidos. Además, Cornel conecta muy profundamente con los que más ansían la liberación: “los más humildes de nuestros hermanos”.

Ambos han contribuido trabajos teóricos muy importantes sobre el tema del diálogo, un tema que millones de personas llevan muy en el corazón, incluidas muchas que formarán la base de cualquier revolución que se dé en Estados Unidos. Seguramente este diálogo abrirá nuevos caminos.

Eso de por sí hace que este diálogo sea histórico y algo que no se puede perder. Sumando a eso la
dimensión de una oportunidad poco común de ver y escuchar a BA en vivo y en persona, de escuchar su mensaje y sacar una impresión concreta de quién es la persona detrás del mensaje — bueno, eso es en verdad algo único.

Dista mucho de ser un debate abstracto; en el contexto de hoy, en momentos en que han estallido intensas luchas y se avecinan más, en realidad se trata de un tema urgente. Este diálogo podría tener un impacto poderoso en lo que las personas vean como posible y necesario. Podría hacer que éstas alcen las aspiraciones mucho más allá de los límites de hoy, hacia las posibilidades de mañana. No menos importante, podría responder a sus adentrarse en las preguntas más profundas acerca de qué clase de vida vale la pena vivir.

Algunas personas, decididas a no dejar pasar la oportunidad de ir a escuchar este diálogo, están apoyándolo, y habrá muchas más. Otras personas ya lo están atacando y eso también se intensificará. Así que un diálogo que aborda la lucha, y en muchos sentidos nació de ella, también implicará una lucha, de diferentes tipos. Durante el curso de esto, tiene que crecer el lado que quiere que el público escuche y considere los argumentos de esas dos personas y que las defienda.

Vamos a cubrir esto a lo largo de las próximas diez semanas. En este número, compartiremos algunas respuestas iniciales de las personas que asistieron a los picnics del Día de Trabajo donde este anuncio se hizo; estamos publicando un artículo sobre crear un público grande para ese diálogo entre las comunidades de los más oprimidos; y publicaremos unos pasajes de los anuncios que se hicieron en los picnics. Siga accediendo a este sitio de web durante la semana para otras noticias importantes y comentarios.
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El gobierno federal y el ejército también son culpables de los crímenes salvajes en Iguala

14 crímenes y mentiras del gobierno federal en el caso Ayotzinapa


Los hechos demuestran que el gobierno federal de Peña Nieto y las fuerzas armadas cooperaron con la masacre de seis personas en Iguala y la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y desde entonces mienten y encubren los verdaderos hechos de ese crimen bestial. Varias veces han llegado al extremo absurdo de tratar de vincular con el crimen organizado a estos estudiantes que tienen la necesidad de salir a botear para siquiera sufragar los gastos de su escuela, y en todo caso han insistido que las responsabilidades no van más allá de Abarca, presidente municipal de Iguala, a quien dieron todas las facilidades para que muy convenientemente se diera a la fuga. Pero, ¿cuáles son los hechos?

1. El ejército colaboró abiertamente con la masacre: El 27 batallón de infantería en ningún momento intentó parar la balacera y cacería de estudiantes normalistas la noche del 26 de septiembre en Iguala, como era supuestamente su obligación legal, aunque los disparos seguían por más de una hora y dos o más estudiantes fueron secuestrados casi enfrente de su cuartel. Cuando el ejército salió a la calle tres horas después, luego del segundo ataque en que murieron dos normalistas más, fue para hostigar a las víctimas del crimen. Cercaron a un grupo de los jóvenes normalistas que cargaban a su compañero, Edgar Andrés Vargas, gravemente herido de un balazo en la boca, a una clínica particular. “Llegaron cortando cartucho, insultando. Nos trataron con violencia, nos quitaron celulares. Registraron los tres pisos del hospital…Le prohibieron al médico de guardia que atendiera a Edgar. Y los cabrones nos decían: Ahora sí se metieron con hombres de verdad. ¡No chillen!” Por haberle impedido el tratamiento médico, el estudiante casi murió. También espetaron a los estudiantes “ustedes se lo buscaron”, en clara justificación de la masacre, y al pedirles sus nombres, les soltaron la amenaza de que debían dar sus nombres verdaderos o ya nunca nadie los iba a encontrar, una amenaza no tan velada de desaparecerlos, como sí pasó con sus compañeros.

Fuentes: Entrevista por Blanche Petrich, La Jornada en línea, 11 oct 2014; Guadalupe Lizzáraga, Los Angeles Press en línea, 30 sep 2014. Testimonio de estudiante testigo ocular en programa de Carmen Aristegui, 30 oct 2014

2. Posible participación de elementos federales encubiertos en los ataques: ¿Quiénes fueron los “hombres armados vestidos de civil” que balacearon a los normalistas en los dos ataques en Iguala, donde murieron tres estudiantes y fueron heridos más de 20, y a otros inocentes en la carretera por Santa Teresa, en que murieron el joven futbolista, el chofer del camión del equipo Los Avispones, y una mujer que viajaba en taxi? Es posible que no fueran simplemente policías municipales de Iguala y Cocula, y algunos sicarios de Guerreros Unidos, como ha dicho el gobierno. Su apariencia y su actuar coinciden con los de la Policía Federal en sus acciones “encubiertas”, así como con los del escuadrón de la muerte de la Marina que mató a 35 personas en Veracruz en 2011, que fingía ser del cártel Jalisco Nueva Generación. Son muchas las ocasiones en que el Estado mexicano ha disfrazado asesinatos, tortura y desapariciones de activistas y de otras personas inocentes cometidos por sus propias fuerzas como actos del “crimen organizado”. También es conocido que el Estado utiliza a los narcos para eliminar a todo tipo de oposición política, como fue el caso del asesinato de los dos encargados de la computación de votos para el Frente Democrático Nacional en las elecciones presidenciales de 1988.
Fuentes: Reportajes de varios periódicos del 27 y 28 sep 2014; Proceso #1821; Anabel Hernández, Los señores del narco, p. 195

3. Enterados desde el principio, los gobiernos federal y estatal dejaron que siguiera la masacre: Otro hecho que sugiere la posible participación de elementos federales y/o estatales en la masacre es que la policía estatal y el ejército enfrentaron a los normalistas en Chilpancingo pocas horas antes del ataque en Iguala, impidiendo la toma de autobuses ahí, y sabían que por eso los jóvenes iban para Iguala. ¿No es probable que cuando menos les hayan avisado a sus contrapartes en Iguala para hostigarlos? En todo caso, el entonces gobernador Ángel Aguirre admitió que él sabía y que la PGR y el ejército sabían del ataque en Iguala de una vez (y el ejército evidentemente sabía por medio del 27 batallón de Infantería). Todos decidieron no intervenir y dejar que siguieran los ataques que resultaron en un saldo de seis muertos y 43 desaparecidos.
Fuentes: La Jornada, edición impresa, 26 oct 2014, pág. 6; Carta abierta desde el extranjero –  #AyotzinapaSomosTodos


4. A propósito, dejaron escapar a Abarca: Las autoridades estatales y federales dejaron más que suficiente tiempo para que huyeran los que acusan de ser los autores intelectuales de la masacre: el alcalde Abarca, su esposa María de Los Ángeles Pineda y el jefe de policía Felipe Flores Velázquez. Ordenes de aprehensión en contra de Abarca, Pineda y Flores Velázquez no hubo ¡hasta 26 días después del crimen! ¿No será que tienen miedo de quiénes más puedan quedar implicados por el testimonio de estos criminales desalmados?
Fuente: Conferencia de Prensa de Murillo Karam, 22 oct 2014, Boletín 198/14

5. El gobierno federal se niega a reconocer que es un caso de desaparición forzada: El representante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos declaró que dentro de 72 horas del ataque, estaban dados los tres elementos que establecen la desaparición forzada de los normalistas, lo cual requiere por ley la intervención del gobierno federal. También recomendó “investigar por qué el Ejército y la policía estatal no defendieron a los jóvenes, cuando en el centro de Iguala se encuentra el 27 batallón de infantería, y el gobierno de Ángel Aguirre supo de la agresión al momento en que ocurría”. Evidentemente no se ha querido realizar tal investigación, por lo que podría revelar.
Fuente: La Jornada en línea, 21 oct 2014

El 30 de septiembre, (cuatro días después del ataque), en un intento de restarle importancia al crimen y fijar la culpa en el nivel local, Peña Nieto insistió que el gobierno del estado de Guerrero debía “asumir su responsabilidad”, con el simple “respaldo” del gobierno federal. “El presidente Enrique Peña Nieto advirtió que aunque el gobierno federal respaldará en labores de seguridad a Guerrero, la administración estatal debe asumir su responsabilidad ante la situación que padece esa entidad”. La Procuraduría General de la República no atrajo el caso sino hasta el día 5 de octubre, 10 días después de la masacre, cuando se dio el “hallazgo” de las primeras fosas clandestinas. Y hasta la fecha, persiste en hablar de “no localizados” en vez de reconocer la contundente realidad de que hay 43 estudiantes víctimas de la desaparición forzada por agentes del Estado. ¿Cuál es su interés en negar este hecho conocido por todos?
Fuente: Entrevista de López Dóriga con Ángel Aguirre en Radio Fórmula, enlazada con otra reportera que estaba en un acto con Peña Nieto; Conferencia de Prensa de Murillo Karam, 22 oct 2014, Boletín 198/14


6. El gobierno es indulgente con los policías asesinos: A pesar de que el gobierno acepta que dispararon a los estudiantes y se llevaron los desaparecidos en patrullas, los policías municipales presos no están acusados ni de homicidio ni de desaparición forzada, sino de delincuencia organizada y “privación ilegal de la libertad”.
Fuente: La Jornada, edición impresa, 24 oct 2014, pág. 4

7. Intentan sabotear las investigaciones: El personal forense estatal y federal violaron adrede los protocolos internacionales para la exhumación de cuerpos. El representante del Alto Comisionado de la ONU afirmó que no se respetaron los protocolos internacionales y que esto haría difícil o imposible lograr resultados confiables en las pruebas de ADN (de los restos exhumados en las primeras semanas). Miembros de organismos de derechos humanos criticaron que no se preservó el área ni se tomaron correctamente las fotos forenses ni las del lugar. Los cuerpos estaban mucho tiempo sin refrigeración en bolsas de plástica y los números de identificación se colocaron mal, lo que hace más difícil ubicarlos.
Fuentes: La Jornada en línea, 21 oct 2014 y edición impresa 6 oct 2014, pág. 3

8. Obstaculizan el trabajo independiente del Equipo argentino: Se obstaculizó el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), evitando que participaran en la exhumación de cuerpos. La agente del Ministerio Público responsable de la Fiscalía Especializada para Personas Desaparecidas de Guerrero se opuso a acreditarlos como investigadores forenses y el Ministerio Público en Chilpancingo se negó a firmar la cadena de custodia de las muestras de ADN que tomó el EAAF de los familiares de los desaparecidos.
Fuente: Blanche Petrich, La Jornada en línea, 11 oct 2014, pág. 3

9. La PGR cambia a cada rato su versión de los hechos, sin ninguna explicación: El 5 de octubre se anunció que se encontraron seis fosas clandestinas (aunque después dijeron cinco) localizadas por el testimonio de cuatro personas detenidas, y de ahí exhumaron 28 cuerpos, con la fuerte inferencia de parte del gobierno de que eran de los normalistas desaparecidos. Luego, el 9 de octubre, el procurador federal Jesús Murillo Karam anunció en conferencia de prensa que el arresto de cuatro personas el día anterior llevó a la ubicación de cuatro fosas más donde “presuntamente se habrían depositado los restos de otros 15 normalistas”. Al parecer, la “presunción” de Murillo Karam de que en este segundo grupo de fosas se encontrarían los cuerpos de los demás normalistas sólo se basó en restar 28 de los 43 desaparecidos que hay, para dar con 15. Luego, el 14 de octubre Murillo Karam anunció que ninguno de los 28 cuerpos exhumados de las primeras cincos fosas clandestinas correspondían a la “ADN que los familiares de estos jóvenes nos han dado” (aunque el Equipo argentino todavía no ha anunciado sus conclusiones al respecto) y que en el segundo grupo de fosas “no se hallaron cuerpos”. No dieron ninguna explicación de por qué el supuesto testimonio de varios presuntos testigos, del que tanto alarde hicieron, resultó falso según su nueva versión. El Procurador tampoco demuestra ningún interés ni intención de investigar quiénes fueron las personas asesinadas, cuyos cadáveres fueron quemados y enterrados ahí, y quiénes son los culpables de estos horribles crímenes. Ahora nos dicen de nuevo que cuatro nuevos detenidos ahora sí dieron la pista clave para buscar fosas clandestinas en Cocula, mientras “reorientan” la investigación a “encontrarlos vivos”, con todo un show de drones, patrullajes y recompensas que hasta la fecha no encuentran nada. Lo único que queda claro de todo esto es que el gobierno federal tiene más interés en encubrir los hechos que en investigarlos.
Fuentes: La Jornada, edición impresa, 10 oct 2014 y 15 oct 2014, pág. 3; Proceso en línea, 14 oct 2014, artículo de Marcela Turati.


10. El gobierno obstaculiza una búsqueda seria de los desaparecidos: El gobierno federal y el estatal no han rastreado los celulares de los alumnos desaparecidos, aunque los padres de familia han insistido que lo hagan. Repetidas veces el ejército o la Policía Federal les ha cerrado el paso a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), prohibiendo así que pongan al descubierto más fosas clandestinas o que investiguen en las que han ubicado. El 23 de octubre el abogado de la dirigencia de la Upoeg anunció que han encontrado “26 puntos probables de fosas clandestinas” en el área del Monte Horeb, municipio de Iguala, y que en seis de esos puntos encontraron “restos óseos, cabellos, ropa y mochilas”. El abogado también denunció que miembros de la Upoeg reciben amenazas telefónicas para que abandonen la búsqueda. Un día después, peritos de la PGR replicaron que “ya se habían hecho investigaciones y extraído los restos humanos desde la semana pasada”. Pero la Upoeg insiste que “halló ‘carne fresca’ y que en el paraje había un penetrante olor fétido, ‘una pestilencia insoportable de restos humanos recién tirados’” y que “vecinos le dijeron que todavía en las últimas noches ‘se siguen escuchando lamentos’”.
Fuente: La Jornada, 24 de octubre 2014, edición impresa, pág. 7; y 25 de octubre 2014, pág. 3

11. Un “mar de fosas clandestinas” y una historia de otros desaparecidos por el ejército: Como lo dice un dirigente del Frente Igualteco por la Dignidad y el Respeto a la Vida: “Iguala es una ciudad rodeada de un mar de fosas clandestinas”. Las autoridades estatales y federales ya sabían de esa matanza más generalizada mucho antes del 26 de septiembre, y no fue ninguna novedad “descubrir” fosas clandestinas. Exhumaron fosas con 19 cuerpos en mayo pasado y desde enero de 2014 habían aparecido 81 cuerpos, sin contar los 28 exhumados el 5 de octubre, aunque sin duda existen muchos más.

El hecho de que el ejército es culpable de por lo menos algunos de estos asesinatos anteriores lo documenta un reportaje reciente de la Associated Press (AP)  sobre un caso de 2010, cuando el ejército desapareció a Francis García Orozco, de 32 años, y Vladimir Lenin Pita, un joven de 17 años de edad. Hay testigos y un video que documentan que se los llevaron soldados, cuando los dos transportaban el equipo de sonido de un club nocturno al recinto de la feria para un festival. Los dos siguen desaparecidos y el crimen queda impune.
Fuentes: La Jornada, edición impresa, 23 oct 2014, pág. 5; “Hunt for 43 students highlights Mexico’s missing”, Associated Press en línea, 22 oct 2014; Sanjuana Martínez, La Jornada en línea, 19 oct 2014.

Además, millones de personas ya conocen que el ejército ejecutó a 21 jóvenes que se habían rendido en  Tlatlaya, Estado de México. No cabe duda de que las Fuerzas Armadas están asesinando a mucha gente a sangre fría, sobre todo jóvenes de las clases bajas y luchadores sociales, como lo son los estudiantes de Ayotzinapa.

12. El gobierno federal sabía de los crímenes anteriores de Abarca y los encubrió: El gobierno federal también es culpable de los asesinatos y desapariciones en Iguala porque encubrieron el asesinato de Arturo Hernández y dos compañeros más de la Unidad Popular de Iguala el 30 de mayo de 2013. Murillo Karam y el secretario de Gobernación Osorio Chong negaron todo conocimiento de estos asesinatos, pero esto es una burda mentira. El caso fue denunciado ampliamente en Internet, la esposa de Arturo Hernández acusó a Abarca de haber cometido los asesinatos y un sobreviviente del secuestro testificó que presenció que Abarca personalmente mató a Arturo Hernández con un tiro a la cabeza y otro al pecho. Este testigo ocular dio su testimonio primero ante un notario público en el Distrito Federal, y otra vez ante una agencia del Ministerio Público en marzo de 2014. La Red Solidaria Década de Impunidad (RSDIAC), encabezado por el obispo Raúl Vera López, tenía más de un año exigiendo a la PGR que atrajera el caso cuando sucedió el ataque a los normalistas de Ayotzinapa en Igual. Antes de la masacre de Iguala, la SEIDO (Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada) aseguró que el gobierno federal había atraído el caso en julio, mientras que la PGR hizo saber a integrantes de la RSDIAC que “no quiso actuar contra José Luis Abarca Velázquez, alcalde de Iguala, Guerrero, porque tenía fuero”. ¡¿Y ahora nos quieren decir que no sabían nada del caso?! La verdad es que no tienen vergüenza. Frente a la gran ola de protesta a nivel nacional e internacional por los crímenes de Iguala, finalmente el mentiroso procurador Murillo Karam anunció el 9 de octubre que la  PGR había atraído el caso y que ahora sí (después de dejar escapar a Abarca) el fuero no era problema. Raúl Vera declaró que el secuestro de ocho integrantes del Frente Unidad Popular y el asesinato de tres de ellos es el antecedente que explica lo que pasó a los normalistas: “Aquí tenemos un caso claro en el que la prioridad es tapar todo; Abarca secuestró, torturó, asesinó y no pasó nada. Ahora vuelve a secuestrar, no sabemos dónde están los muchachos y otra vez, el Estado se propone tapar todo. Se están yendo por los policías… No es la policía; queremos que salgan a relucir las cabezas de esto”.
Fuente: Proceso #1980, 12 oct 2014, El Estado se convirtió en una “institución criminal”, por Arturo Rodríguez García.


13. Apología para los asesinos, criminalización a las víctimas: La conferencia de prensa del Procurador Murillo Karam del 22 de octubre es un ejemplo de su apología para las autoridades y la policía de Iguala y los intentos del gobierno federal de criminalizar a los estudiantes. No toma en cuenta ningún testimonio de los estudiantes agredidos: todo lo que afirma se basa en “testimonios” de policías, funcionarios municipales, sicarios y supuestos líderes  de Guerreros Unidos. De los seis muertos de la masacre, solo menciona el asesinato de un solo alumno en todo el pronunciamiento.

Miente al decir que el motivo del ataque fue “evitar que los estudiantes ‘sabotearan’ la fiesta… con motivo del informe de Pineda, presidente del DIF”. El primer ataque comenzó cuando los normalistas ya habían pasado ese lugar, sin parar ni bajarse de los camiones, y buscaban salir de la ciudad. Patrullas de la policía bloquearon la calle y no permitieron su salida. Así el Procurador pinta una masacre bestial casi como un acto de “autodefensa” por parte de los asesinos. Defiende y busca justificar la masacre, al decir, “pensando ellos que podría repetirse el escenario de conflicto que se vivió en junio de 2013 en la alcaldía de Iguala, se les ordena reaccionar y pedir apoyo a la policía de Cocula”. NO menciona que el motivo de ese "conflicto” en 2013 fue que Abarca acababa de asesinar a Arturo Hernández y dos integrantes más de Unidad Popular, y por eso la gente protestaba en su contra. Luego justifica el supuesto “aval” que da Sidronio Casarrubias, líder de Guerreros Unidos, a la desaparición forzada de 43 normalistas (lo cual no menciona directamente), al decir que él pensaba que se trataba de “la defensa de su territorio de influencia en Iguala”, en contra del “grupo delictivo contrario”. Con esto contradice su propio invento sobre la fiesta, con el único motivo de criminalizar a las víctimas.  

A pesar de todos sus supuestos “testigos”, no ofrece ninguna información respecto a dónde están los 43 desaparecidos, ni si están vivos o muertos. Al contrario, cuenta toda una serie de mentiras con el propósito de establecer supuestos “bases” para seguir criminalizando a los estudiantes de Ayotzinapa, acusarlos de ser cómplices de otra banda criminal (Los Rojos), culpar a los mismos estudiantes asesinados y desaparecidos de la bestial represión que sufrieron, y dejar sin ningún castigo a los verdaderos autores de estos crímenes atroces.
Fuente: Conferencia de Prensa de Murillo Karam, 22 oct 2014, Boletín 198/14

14. El gobierno federal persiste en agredir y torturar a la gente: Desde que la Policía Federal tomó el control de la (in)seguridad pública en Iguala, hay informes en Internet de que están cateando casas, golpeando y deteniendo a personas inocentes. Para citar un caso del 24 de octubre: “Habitantes del poblado de Carrizalillo, en Zumpango de Neri, denunciaron nuevamente en Iguala que efectivos de la Gendarmería y de la Policía Federal incursionaron en la comunidad el pasado 21 de octubre, torturaron a varias personas y se llevaron a ocho a Chilpancingo. ‘En total golpearon como a 70’, dijo una persona que dijo haber sido testigo del incidente”. En otro caso el mismo día pero en una colonia de Iguala pegadita a Cocula, los federales golpearon, torturaron y detuvieron a ocho personas. La madre de uno testifica que a su hijo lo golpearon, torturaron y le pusieron una bolsa en la cabeza para que "dijera que era miembro de los Guerreros Unidos, un narcotraficante".
                Fuente: La Jornada, edición impresa, 25 oct 2014,  pág. 3. y 29 oct 2014, pág. 5.

En resumen, no es solamente el gobierno municipal de Iguala y sus policías, también los gobiernos federal y estatal, con sus policías y fuerzas armadas, son asesinos, torturadores y secuestradores, y  carecen de toda legitimidad.

Aurora Roja
Voz de la Organización Comunista Revolucionaria, México
http:/aurora-roja.blogspot.com


1° de noviembre de 2014
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Culminación combativa de la Semana de Resistencia en Marcha-Mitin de denuncia y lucha

Todas las fotos son de la Marcha del 26 oct 2014 en Chimalhuacán / Chicoloapan
La gente empezó a llegar al punto de reunión. Pronto empezaron a integrarse y el ambiente empezó a agitarse. Unos tomaron volantes y empezaron a entregarlos a los automovilistas que circulaban por la Avenida Nezahualcóyotl. Otros empezaron a colgar las mantas, mientras otros pegaban sus carteles que traían en las paredes del Deportivo La Lagunilla en Chimalhuacán, Estado de México de donde pronto saldrían la marcha.

Pronto el sonido que acompañaría a la marcha empezó a sonar y se escuchó a los compañeros denunciar al Estado como el culpable de muchos de los asesinatos, torturas y desapariciones forzadas y que también echa mano del crimen organizado para cometerlos. Se denunció en particular el caso de la masacre de las 6 personas en Iguala y la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa. Por todo eso estábamos reunidos ahí para denunciar y forjar la resistencia que combate y denuncia al Estado asesino y al sistema que protege. Se habló de otros crímenes que han cometido y que estábamos ahí porque nos hemos puesto de pie en una resistencia independiente que no está gestionando ante el gobierno, sino una resistencia que pueda poner ¡alto a la guerra contra el pueblo!, una resistencia que pueda poner al Estado en el banquillo de los acusados y contribuir a crear un futuro esperanzador.


Se llamó a la gente a integrarse a esta resistencia y a la marcha, y al llamar a iniciarla, el movimiento de la gente empezó. Descolgaron las mantas y carteles, empezaron a formar el contingente y la marcha salió. Irinea Buendía, cuya hija Mariana fue asesinada por un policía, encabezó junto con otros la marcha. Un centenar de gentes fueron parte de este ambiente combativo de denunciar la naturaleza criminal del Estado el domingo 26 de octubre. Fue un paso inicial pero muy necesario. Hace falta que mucha más gente conozca la verdad sobre los crímenes del Estado y que la denuncia y resistencia vaya creciendo a cientos más, a miles y decenas de miles.

La marcha arrancó en el municipio de Chimalhuacán para entrar en otras colonias populares del municipio de Chicoloapan. En la trayectoria la gente en las calles miraba atenta al contingente, leía las mantas y carteles y escuchaba los coros de la gente cuando gritaba exigiendo justicia y señalando a los verdaderos criminales. La gente abrió la puerta y ventanas de sus casas, de los negocios la gente salía para ver la marcha. Como comentó uno de los compañeros que repartía volantes “la gente se asomaba y les daba gusto. La gente expresó sentimiento de emoción”.


Mucha gente en todo el recorrido recibió bien los volantes, incluidos los automovilistas que gritaban “hey, dame uno por favor”. Algunos preguntaban rápido “¿por qué es esto?” Al escuchar que es una resistencia contra los crímenes del Estado, algunos decían “muy bien, que bueno que lo hacen”; “está bien denunciar lo de Ayotzinapa”; o “sí, está bien porque ¡ya basta!, ¡ya basta!” Alguna gente de las casas o de los negocios también quería debatir al recibir los volantes. Cuando se les respondía que esta marcha y esta resistencia no tienen nada que ver con ningún partido político ligado al gobierno, alguna gente opinaba: “sí órale, qué bueno, hay que darles”.

Otros comentaron, “que bueno, pero necesitamos ser muchos más” y entonces se les invitaba a integrarse a la marcha, para ir siendo muchos más como ellos lo decían. Alguna gente opinó, al contrario, que “está bien, pero no estamos de acuerdo con las marchas, porque se hacen muchas marchas”. Otros opinaban, “oye, ¿a poco nada más con una marcha vamos a acabar con todo esto?”. Los revolucionarios que participaron en la marcha junto con otros les contestaron que no, para eso necesitamos tumbarlos del poder a estos criminales, su Estado y su sistema.

Por el avance de la marcha, los compañeros no podían quedarse a platicar mucho con toda esta gente, y algunos entonces les solicitaron que regresaran. Una buena parte de la gente sacaba monedas o billetes y los depositaron en el bote para las necesidades de la Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo!


El gusto y la solidaridad se expresó también cuando una joven salió de una casa con su cartulina que decía: “Todos somos Ayotzinapa”. De la Escuela “Próceres” salió otra joven con su cartulina “Una luz para Ayotzi” y junto con otro joven se integraron a la marcha. Esta cartulina estuvo presente hasta donde concluyó la marcha con el mitin final. Otra joven salió y estalló de gusto al saber que hay gente en estas colonias populares impulsando la lucha y la resistencia. Ella eso no lo creía posible en su colonia, sino sólo en la UNAM, donde ella estudia. Le dio un gusto de esperanza que estuviera la resistencia popular en su colonia y al momento se integró a la marcha.

Por las calles y avenidas pudo escucharse los coros que retumbaban del contingente: “Vivos se los llevaron, ¡Vivos los queremos!”; ¡El gobierno miente, asesina a la gente!; “No estamos todos, faltan 43!”; “Hombro con hombro, codo con codo, Ayotzi, Ayotzi, Ayotzi somos todos” (repitiendo con Atenco, Tlatlaya, etc., somos todos); “Qué son los policías y militares. ¡Asesinos y violadores!”; “Pueblo no te calles, sal conmigo a las calles”; “Resistencia nacional, contra el Estado criminal”: “Gobierno fascista, que asesinas normalistas”; “Gobierno asesino, que matas campesinos”; “¿Qué quieren las mujeres de país? ¡Justicia, justicia, justicia!” “¿Qué quieren los migrantes? ¡Justicia, justicia, justicia!” La gente desató su iniciativa en una cantidad de consignas que no podemos escribir todas aquí.


Así que el ambiente político de la marcha vibró fusionándose con el potencial latente de las amplias masas populares, que puede desatarse para ir formando el torrente de lucha necesario para parar esta guerra contra el pueblo.

Finalmente la marcha llegó al parque de la colonia Santa Rosa del municipio de Chicoloapan. Pasó al micrófono Irinea Buendía, que llamó a parar estos asesinatos de mujeres en el Estado de México y a los jóvenes y estudiantes como los de la Normal Rural de Ayotzinapa. Con mucho vigor y entusiasmo alentó a todos con un “¡Ya basta, ya basta de estos crímenes contra el pueblo!” Escuchamos canciones con un joven intérprete de rock, y luego escuchamos a Lourdes Mejía, madre de Carlos Sinuhe Cuevas Mejía quien fue asesinado por su activismo político en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, precisamente un 26 de octubre del 2011. Lourdes exigió justicia para su hijo y justicia para los estudiantes asesinados en Iguala y que entreguen a los 43 que la policía se llevó. Escuchamos otras canciones interpretadas por un compañero de la Red Nacional de Resistencia. Y finalmente habló el compañero del Movimiento Popular Revolucionario (el texto de su discurso está en http://aurora-roja.blogspot.mx/2014/10/nace-algo-nuevo-y-muy-importante.html). Alentó a todos a seguir forjando la resistencia y solicitó aplausos para todos los que participaron en la marcha y para todos los que hicieron posible esta Segunda Semana Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo!


Así se culminó esta Segunda Semana Nacional de Resistencia. Y de nueva cuenta un agradecimiento y un aplauso a todos, absolutamente a todos los que de diferentes formas hicieron valiosas contribuciones y grandes esfuerzos para impulsar esta resistencia, la Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo! y las actividades de la Segunda Semana de Resistencia. Y como dijo el compañero del MPR: ¡adelante a forjar la resistencia y a la vez forjar el movimiento para la revolución!

- Carta de un participante en la Marcha-mitin






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Nace algo nuevo y muy importante

Marcha ¡Alto a la Guerra contra el Pueblo!, 26 oct 2014
 Discurso del Movimiento Popular Revolucionario en la Marcha-Mitin de la Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra contra el Pueblo!, Chicoloapan, Estado de México, 26 de octubre de 2014

Lo que estamos haciendo hoy, con esta marcha y este mitin, es diferente y es muy importante.

Porque no estamos aquí esperando que el gobierno se investigue a sí mismo, o que va a hacer justicia por los crímenes que ellos mismos han cometido y siguen cometiendo o solapando. No estamos pidiendo al Estado y no estamos gestionando ningún tipo de apoyo del gobierno.

Estamos levantando una resistencia que es completamente independiente del Estado y todas sus instituciones y dependencias, y todos los partidos políticos que avalan y participan en el gobierno; una resistencia que se apoya en el pueblo y moviliza al pueblo para exhibir la naturaleza criminal e ilegítimo del gobierno y sus cuerpos uniformados que matan, desaparecen, torturan y encarcelan injustamente a muchos miles de personas.

Osorio Chong declara que el caso de Tlatlaya, donde el ejército mató a sangre fría a 21 personas que ya se habían rendido, es un “caso aislado”, y que el ejército es muy bueno. No, Tlatlaya no es un “caso aislado”, las fuerzas armadas no son buenas, son matones que cometen masacre tras masacre, no solo de prisioneros sino de la gente que lucha contra las injusticias de este sistema. Así también son los policías. Masacraron a cientos en Tlatelolco en 68, a 45 en Acteal, Chiapas en 1997, masacraron en Aguas Blancas, y en El Charco en Guerrero, y masacraron a jóvenes normalistas de Ayotzinapa en Iguala hace un mes.

Peña Nieto proclama que el ejército está comprometido con “el respeto a los derechos humanos y la justicia”. No, son asesinos y son torturadores, formados y adiestrados por sus altos mandos, para aterrorizar y suprimir al pueblo. Por eso 64% de la gente en este país teme ser torturada si cae detenida, porque la tortura es generalizada entre todos, como documenta el informe de Amnistía Internacional de 2014. Todos los cuerpos militares y policiales utilizan la tortura de manera sistemática. ¿Por qué el Estado necesita usar este terror? Porque sirve y protege a un sistema que amuela, amarga, destruye y le temen al potencial de la gran mayoría de la gente.

¿Por qué protegen a los que están asesinando y desapareciendo a miles de mujeres? ¿Por qué amenazan y criminalizan a las mujeres que denuncian estos crímenes, o que fueron violadas, y exigen justicia? Porque este sistema necesita mantener y reforzar la opresión de las mujeres por los hombres, como una piedra angular de toda la estructura de opresión, degradación y brutal explotación que produce e impone a la gente a diario y año tras año. ¿Por qué colaboran en y encubren las desapariciones, la extorsión y las masacres de migrantes centroamericanos? Porque sirven a un sistema que se nutre del dinero del crimen organizado y se dedica a hacer la voluntad y el trabajo sucio de Estados Unidos, poder imperialista que domina a México, a los países centroamericanos y muchas otras partes del mundo, y que vive de sobreexplotar a millones de migrantes a la vez que caza, deporta o aniquila a decenas de miles.

Ahora estamos demostrando que las fuerzas armadas, la policía y sus fuerzas paramilitares ejercen una violencia criminal contra el pueblo; es una violencia institucional que es completamente ilegítima, porque mantiene y refuerza la discriminación, la opresión y la miseria que sufre la gran mayoría de la gente. Y estamos levantando una resistencia resuelta a todos estos crímenes impunes, cometidos y solapados por este Estado.

Cuando algunos se ponen de pie y denuncian, pueden inspirar a muchos más a levantar la cabeza y comenzar a resistir.

Cuando Yakiri Rubí Rubio se defendió y no dejó que la mataran los criminales que la violaron, cuando ella se mantuvo firme ante la cárcel y la acusación primero de homicidio y ahora de “exceso de legítima defensa”, inspiró a muchas mujeres y también hombres a salir en su defensa. Y como ella ha dicho, son muchas las mujeres que le cuentan como también fueron violadas, muchas hablan de esto por primera vez después de a veces años de silencio y angustia.

Cuando los padres de familia y los alumnos de Ayotzinapa, denuncian los asesinatos y desapariciones de 43 de sus compañeros, inspiran a miles en todo el país a comenzar a convertir su ira en resistencia y salir a reclamar justicia. ¡Hombro con hombro, coco con codo Ayotzinapa, Ayotzinapa somos todos!

También inspiró a gente por aquí cuando la Red Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra contra el Pueblo (RNR-AGCP) se unió con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, y salimos a la calle en Chimalhuacán a exigir justicia para Alejandra Flores, joven de 16 años violada por un policía que luego mató a su novio cuando lo encaro para pagar por ese crimen.

La Semana Nacional de Resistencia, y seguir adelante a extender y fortalecer esta Red de resistencia, puede lograr un cambio muy importante en esta sociedad. No podemos hacer que este Estado cambie de naturaleza y sirva al pueblo, porque es como dice el dicho, “genio y figura hasta la sepultura”. Pero sí podemos lograr que cientos de personas, y luego miles y cientos de miles, se pongan de pie para denunciar y resistir las atrocidades que comete el Estado contra el pueblo. Sí podemos lograr que muchos caigan en la cuenta de que el Estado es el principal culpable; que en vez de aceptar las justificaciones de que están combatiendo a los “malosos” y que los asesinados y encarcelados cayeron porque “hicieron algo”, mucha más gente se una a las víctimas de esta guerra contra el pueblo y a la RNR que lucha por parar esta guerra.

Podemos lograr que el temor y aislamiento que se palpa se convierta en coraje y comunidad, porque estamos forjando una resistencia popular que va a poner a los gobernantes y sus matones a la defensiva, que va a desatar la ira y la iniciativa, largamente suprimida, de millones que han sufrido a las manos de este Poder o que ya no quieren seguir tolerando más crímenes en silencio. Si despertamos, sacudimos, concientizamos y movilizamos a miles que vean inadmisibles estos crímenes y se convenzan a ponerse de pie, podemos arrancar algunas victorias parciales, podemos ponerles contra la pared y crear una situación donde tienen que ceder en parte para tratar de recuperar la aprobación y legitimidad en los ojos de parte de la gente. Y aún más importante, podemos fortalecer la conciencia, la organización y la capacidad combativa de sostener la resistencia política en contra de este Poder, y crear un nuevo ambiente de mucho ánimo y verdadera esperanza. Un ambiente que contribuirá a la vez a fortalecer el movimiento para la revolución y la organización y dirección que hacen falta para que pudiera triunfar una revolución de millones, que es lo único que podrá derrotar y barrer con este Poder y poner fin a todos estos crímenes por siempre.

¿Por qué hablo de la revolución? Porque la neta solo una revolución puede parar esta locura letal, porque hay que llegar a la raíz y eliminarla. Hay que quitar las relaciones y las reglas de este sistema que oprimen y mantienen abajo a la gran mayoría; hay que crear una nueva sociedad, con nuevas relaciones y nuevas reglas que sirvan para levantar y liberar a los anteriormente oprimidos y para llevar adelante la lucha hasta superar toda división y opresión de clase social, de raza y nacionalidad y de género, hasta emancipar finalmente a toda la humanidad en el mundo entero.

Todo esto es posible y es urgentemente necesario aquí y en todo el mundo. El primer gran paso para abrir este camino es derrotar a este Estado y deshacernos de este sistema capitalista que el Estado defiende. El triunfo de una revolución de masas que logre esto establecerá un nuevo Poder, un nuevo Estado que en realidad defienda y proteja al pueblo y su lucha por vencer y transformar todo lo que oprime y subordina a algunos de los seres humanos a otros que viven y se benefician de esa opresión. El nuevo Estado revolucionario tendría policías y fuerzas armadas que arriesgarían la vida para defender al pueblo, antes que matar o dejar morir sin ninguna necesidad a una de las masas. En vez de reprimir la crítica y luchas justas, ese Estado alentaría y respaldaría la lucha por eliminar todas las injusticias y toda forma de opresión, y se apoyaría en la lucha cada vez más consciente de la gente para seguir la revolución y apoyar esta misma revolución en todos los demás países.

Para vislumbrar un poquito de cómo sería un nuevo Poder revolucionario, veamos las mejores experiencias de la policía comunitaria, por ejemplo cuando hacen que personas que han robado o lastimado a otros repongan el daño y se reeducan mediante servicio comunitario, en vez de encerrarlos en prisiones llenas de abusos que los tratan de deshumanizar. Es un pequeño sabor de otro tipo de poder que sirve al pueblo en vez de dominarlo y reprimirlo. La Organización Comunista Revolucionaria y el Movimiento Popular Revolucionario nos unimos a la RNR-AGCP y luchamos por contribuir a extender y fortalecer esta resistencia, uniendo a todos los que vean inaceptables estos crímenes para luchar por parar esta guerra contra el pueblo. Y lo hacemos con el entendimiento de que solo la revolución podrá poner fin por siempre a estos crímenes, y que fortalecer y extender la resistencia de la gente es parte imprescindible de nuestro deber de construir el movimiento para la revolución que finalmente podrá levantar y dirigir a millones para quitar a este Poder y este sistema del camino, y poner en su lugar un nuevo Poder liberador que sirve al pueblo y a su lucha de acabar con toda forma de opresión y explotación.

Para concluir, quiero regresar al punto principal—que esta resistencia que estamos levantando aquí ahora, es algo diferente y algo sumamente importante, para defender a la gente y abrirnos un nuevo horizonte. Aunque no seamos muchos ahora, esta resistencia puede crecer a cientos y a miles, porque nos basamos en algo que es verdad y que podemos mostrar en los hechos: que el actual Estado, el Poder en este país, es criminal e ilegítimo, y no puede ser convertido en un Poder que serviría a la gente. Por eso no vamos a apoyarnos en el gobierno ni ninguna institución del Poder actual, sino que vamos a apoyarnos en el pueblo, que sí es capaz, mediante lucha, convencimiento y con la experiencia de sufrir los golpes de este Estado, de ponerse de pie para resistir y denunciar todos estos crímenes, de poner a los jefes políticos y las fuerzas armadas y policiales en el banquillo de los acusados ante la sociedad entera y de crear un nuevo aire de lucha, de comunidad y de verdadera esperanza entre cada vez más amplios y diversos sectores del pueblo.

¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo! ¡El Gobierno no es omiso, es criminal!

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