¡Por el derecho al aborto seguro y gratuito a solicitud!


¡Parar el intento de penalizarlo en todo el país y reforzar la opresión a las mujeres!

Hace poco más de un año que en el Distrito Federal se ganó una importante batalla: las mujeres pueden recurrir a practicarse un aborto de manera legal y segura hasta las doce semanas de embarazo. Pero poderosas fuerzas han montado una ofensiva para presentar y aprobar iniciativas que han reformado las Constituciones locales de varios estados donde ahora se impide a las mujeres abortar incluso, en algunos casos, por causa de violación. Con esto se intensifica una campaña de criminalizar a las mujeres en que incluso antes de estos cambios legales son amenazadas, denunciadas, detenidas, sometidas a procesos legales y encarceladas por abortar. Esta ofensiva reaccionaria es parte de una estrategia para finalmente prohibir el aborto en todo el país.

El derecho al aborto seguro y gratuito a solicitud es un derecho elemental de las mujeres de decidir sobre su propio cuerpo a fin de propiciar su participación y contribución a la sociedad en pie de igualdad. Hace falta parar esta ofensiva contra las mujeres y lanzar una contraofensiva para conquistar el derecho al aborto en todo el país como parte de la lucha revolucionaria por la completa liberación de las mujeres.

Revertir el intento de criminalizar a las mujeres

Hasta ahora son 16 estados del país: Yucatán, Querétaro, Baja California, Campeche, Chihuahua, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nayarit, Puebla, Quintana Roo, San Luís Potosí, Sonora y Oaxaca, donde se han reformado sus Constituciones locales aceptando, por ejemplo que: ?Todo ser humano desde el momento de la fecundación entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales hasta su muerte natural? como en el caso de Oaxaca, o ?... persona es todo ser humano desde su concepción hasta su muerte y el Estado le garantizará el pleno goce y ejercicio de todos sus derechos? como en el caso de Guanajuato.

Tan llenas de odio contra las mujeres son estas leyes que incluso niegan el servicio a abortar a las mujeres que han sido victimas de una violación; ni este elemental derecho se tiene ahora, por ejemplo, en Baja California, Guanajuato y Morelos.

En Jalisco donde también se penaliza el aborto aun si la mujer fue violada, se agrega incrementar las penas o el castigo cuando se trata de alguien con “mala reputación”. Otro ejemplo es Baja California donde el aborto será castigado como homicidio calificado y las mujeres podrían pasar hasta 10 años en la cárcel. O sea la victima de violación sentada en el banquillo de los acusados.

Estos cambios legales ya de por sí son nuevos ultrajes en contra de las mujeres, pero la situación es aún más peligrosa: la tirada es lograr diecisiete Estados (o más) con estas reformas para luego buscar hacer lo mismo con la Constitución Política del país para de esa manera penalizar el aborto a escala nacional. O sea, ¡la prohibición absoluta del aborto en todo el país!

Hace rato que detienen, procesan y encarcelan a las mujeres por abortar. El caso más reciente es en Puebla donde una joven de 20 años, Alejandra Gómez Sánchez, fue detenida y actualmente enfrenta un proceso penal por haber abortado. Ella puede ser acusada de homicidio. Este año, incluso antes de la reciente reforma, otras cuatro mujeres fueron denunciadas por el Hospital de la Mujer ante la Procuraduría de Justicia del Estado (PGJE) y también enfrentan procesos penales por haber interrumpido su embarazo.

En Guanajuato en ocho años (2000-2008), 130 mujeres que abortaron por complicaciones en su embarazo han sido denunciadas por la Secretaría de Salud ante el Ministerio Público, de las cuales nueve fueron sentenciadas y 11 son procesadas, todas bajo el “delito” de “homicidio por razón de parentesco”, que se castiga hasta con 35 años de prisión. Un ejemplo es el caso de una joven de 20 años sentenciada a 25 años de cárcel por homicidio en razón de parentesco “en agravio de su hija de siete meses de gestación". Otra joven está sentenciada a 26 años de cárcel por abortar a su hija “en proceso de gestación”.

Para colmo, incluso antes del cambio de ley en Guanajuato, cuando el aborto en caso de violación todavía era legal según la legislación estatal, no solamente se negaba a las mujeres violadas ese derecho, sino que arrestaron y trataron como delincuentes a decenas de mujeres por buscar atención médica legal, según un informe de Human Rights Watch.

Mientras criminalizan y encarcelan a las víctimas de la violación, este crimen de odio en contra de las mujeres crece. Las violaciones cometidas contra mujeres y en especial contra las niñas en el caso de Guanajuato se incrementaron casi el doble. En el año 2007 se reportaron 105 violaciones de los cuales 25 fueron contra niñas; pero entre enero y septiembre de 2008, fueron 126 de las cuales 56 fueron contra menores. Según un informe del gobierno, más de 120 mil mujeres y niñas son violadas cada año en el país, pero estadísticas de organismos internacionales indican que la cifra real podría llegar a más de un millón en un año. A muchas de estas víctimas de violación se les ha negado su derecho a un aborto seguro. O en otras palabras, ni siquiera cumplen con la Norma Oficial Mexicana 046 (NOM 046) que estipula que es deber de las autoridades de salud garantizar que las mujeres embarazadas producto de una violación tengan acceso a un aborto seguro. Y encima de eso, como hemos visto, se les detiene, se les procesa y se les encarcela.

Con la pantalla de ‘defender la vida’, se defiende la opresión, el encarcelamiento, la violación y la muerte de las mujeres

Esta ofensiva reaccionaria en contra del derecho al aborto no tiene nada que ver con ‘defender la vida’. Su verdadero propósito es afianzar y reforzar la opresión a las mujeres.

Con estas nuevas leyes, los hombres, incluso los violadores, pueden obligar a las mujeres al embarazo y a dar a luz sin más alternativa que el riesgo del pabellón o el panteón por un aborto ilegal e inseguro.

En 1997, cuando el aborto era ilegal en todo el país, la ONU informaba que mil mujeres morían al año por abortos mal practicados, aunque es probable que en realidad la cifra sea mucho mayor. En el caso de los abortos legales en el Distrito Federal, casi se ha eliminado por completo el riesgo de muerte. Los supuestos “defensores de la vida” quieren condenar, en efecto, a muchas más mujeres a la muerte por abortos clandestinos y mal practicados.

Uno de los impulsores de esta campaña de criminalizar el aborto en todo el país es el gobierno federal, que presentó, por medio de la Procuraduría Federal de la República, una acción de inconstitucionalidad contra la Ley de Interrupción Legal del Embarazo en el DF, y ha propiciado la ofensiva actual en los Estados, mandando, por ejemplo, a Luís Felipe Bravo Mena, secretario particular del presidente Felipe Calderón, a reunirse con el gobernador priísta de Quintana Roo, Félix González Canto, y el obispo del estado para impulsar el endurecimiento de la prohibición del aborto. Llama hipócritamente a “defender la vida” el gobierno federal que ha asegurado la impunidad de los asesinos de mujeres en Ciudad Juárez, así como los responsables de las muertes de los bebés de la guardería ABC, que mandó a sus policías a matar a dos personas y violar a dos docenas de mujeres en Atenco y que, junto con el gobernador Ulises Ruiz, es responsable del asesinato de más de dos docenas de personas en la rebelión de Oaxaca.

Otro impulsor de esta ofensiva en contra de las mujeres es la iglesia católica, que promueve una campaña mundial contra el aborto que comienza en Latinoamérica y que califica de “crimen homicida” no sólo el aborto sino también anticonceptivos como la ‘píldora del día después’ y el dispositivo interuterino por “la interrupción de su desarrollo [del óvulo, embrión o feto], en cualquier momento anterior a su nacimiento normal”, y sentencia que quien lo haga “no sólo comete un pecado mortal, sino que además incurre en un delito que comporta la pena canónica de excomunión” (Comunicado de la Comisión Episcopal de Pastoral Familiar, México, enero de 2004). ¡Tiene el descaro de predicarnos sobre la “santidad de la vida” una institución encabezada por un Papa que militó en las juventudes fascistas, que es la misma iglesia que, entre otros crímenes justificó y promovió la Conquista y el genocidio de más de 20 millones de indígenas, que defendió el yugo colonial y excomulgó a Hidalgo, que promovió la matanza y tortura de maestros progresistas en la Cristiada, y que hoy en día protege a sus sacerdotes pederastas, propicia más muertes por SIDA al oponerse al uso del condón y trató de convencernos en su reciente Conferencia sobre la Familia que las mujeres somos culpables de la violación por vestir ropa “provocativa”! Su Santa Biblia llama a matar a los niños reales (no fetos) de Babilonia estrellando su cabeza contra las rocas (Isaías 13:15-16 y Salmo 137), además de condenar a la muerte a mujeres que no sean vírgenes al casarse, a los homosexuales y a los que no reconozcan a su dios, entre otros.

Esta campaña reaccionaria no tiene nada que ver con defender la vida y sí tiene todo que ver con reforzar la opresión de las mujeres. El derecho de controlar su propio cuerpo y elegir libremente cuándo y cómo quiere embarazarse o no es un derecho elemental para propiciar su participación en la vida social. Negarle ese derecho es parte de convertir a las mujeres en incubadoras de fetos sometidas aún más a la autoridad patriarcal del hombre, las iglesias y el gobierno.

El feto no es un bebé, el aborto no es un crimen

Las mujeres recurren al aborto por una necesidad legítima: el deseo de terminar un embarazo no deseado. Esto puede ocurrir, por muchas razones, por ejemplo, por falta de anticonceptivos (a los que la iglesia católica y otros opositores al aborto también se oponen), porque éstos fallaron, por falta de educación sexual (a que varios también se oponen, hasta recurriendo a la quema de libros de texto), por violación, porque el embarazo pone en peligro su vida o porque el feto está deformado. Cualquier razón que tenga la mujer para terminar un embarazo indeseado es legítima y moral, ya que se debe poner la vida de las mujeres, que son personas, por encima del producto de la fertilización del óvulo por el espermatozoide, que no es un ser humano. Nadie recurre al aborto ni a ningún otro procedimiento médico “porque les gusta”, y este argumento absurdo sólo es un ligero disfraz para la reaccionaria posición machista de que las mujeres no deben disfrutar su sexualidad.

El argumento común y básico de las recientes iniciativas en los Estados es que “el ser humano comienza su vida en el momento en que es una célula, resultado de la fecundación” (iniciativa para Baja California).

El argumento es una vil mentira. El feto (que ha evolucionado del cigoto y el embrión) se encuentra en el útero de la mujer y depende de ella, aún no es una vida separada de la vida de la mujer. Un embrión o feto no puede sobrevivir por si mismo, obtiene oxigeno de la sangre de la mujer. Para que un feto de seis meses pueda sobrevivir fuera del útero necesita cuidados intensivos y condiciones médicas especiales. Así que el embrión o feto NO es un ser humano hasta que nace y toma su primera respiración. Además, el 90% de los abortos se realizan en los primeros tres meses, cuando el embrión aún no tiene corteza cerebral, muchos de los otros órganos no están desarrollados, no tiene sensación ni sentimientos. Es por esto que ¡el feto no es un bebe! ni un “ser humano”. El aborto no es un crimen.

Intentan reforzar la opresión de la mujer para apuntalar su sistema de explotación y opresión

Estas reformas reaccionarias en los Estados han sido promovidos y apoyados por el gobierno federal, el PAN, gran parte del PRI e incluso parte del PRD, otros partidos, la iglesia católica, varias iglesias evangelistas, empresarios y otros. Es una ofensiva en contra de las mujeres por parte de buena parte de los representantes de las clases dominantes del sistema en este país, que son los imperialistas (o capitalistas extranjeros), los grandes capitalistas mexicanos y los terratenientes.

El ataque al derecho al aborto es parte de un programa más amplio de reforzar la opresión de la mujer y afianzar o reestablecer valores y relaciones patriarcales y tradicionales a fin de apuntalar el sistema de explotación y opresión en el país en general. No es casual que la oposición al aborto vaya ligada, en muchos casos, con la defensa de la familia tradicional bajo los dictados del hombre, el machismo, la oposición a los anticonceptivos y la educación sexual, la protección a los pederastas, la censura o destrucción de obras de arte con desnudos o novelas como Aura de Carlos Fuentes, la homofobia y los asesinatos de homosexuales, la complicidad y encubrimiento de los feminicidios y la pornografía infantil y el intento de acabar con el estado laico, que llega hasta el extremo en el caso de fuerzas fascistas como el Yunque, con destacada presencia en el gobierno, de pugnar por la "Ciudad de Dios", es decir, el establecimiento de una teocracia católica en el país.

Esta campaña a favor de fortalecer o reestablecer valores y relaciones patriarcales, tradicionales y confesionales tiene el propósito en parte de revertir y contener la gran fuerza potencialmente revolucionaria de las mujeres, que han asumido nuevos papeles en la sociedad, y por otra parte contener y aplacar la ira y rebelión de las masas en general en una situación en que el sistema está en crisis, se intentan imponer las llamadas “reformas estructurales” en petróleo, luz (con la toma por la fuerza de LFC), eliminación de garantías laborales, el IVA en medicamentos y alimentos, etc., crece la ira y resistencia de la gente, el estado tambalea al precipicio de convertirse en “estado fallido”, entre otras contradicciones que enfrentan las clases dominantes para mantener la estabilidad y continuidad de su sistema.

Hace falta una contraofensiva a favor del aborto seguro y gratuito a solicitud en todo el país como parte de la lucha revolucionaria por emancipar a las mujeres y a la humanidad

Un número importante de valientes mujeres y hombres han venido luchando en contra de esta ofensiva reaccionaria, pero mucho más hace falta urgentemente: luchar por parar estas iniciativas reaccionarias en los Estados, por liberar a las mujeres detenidas, procesadas o encarceladas por ejercer su derecho moral al aborto, por defender al personal médico y las instituciones que proporcionan estos servicios y por establecer el derecho al aborto seguro y gratuito a solicitud de la mujer en cualquier momento del embarazo en todo el país.

Los comunistas revolucionarios nos unimos con todos los individuos y fuerzas que puedan unirse para luchar por el derecho al aborto a la vez que desarrollamos esta batalla como parte de la lucha por la revolución de nueva democracia que conduce al socialismo como transición al comunismo, a fin de emancipar a las mujeres y a la humanidad. Por medio de semejante revolución será posible transformar a la sociedad y al pueblo a fin de eliminar la violencia y las violaciones a las mujeres, la publicidad y pornografía degradantes que tratan a las mujeres como objetos sexuales y promueven el machismo, así como las redes de pornografía infantil, pederastia y prostitución de que se enriquecen grandes empresarios, y propiciar una participación cada vez mayor de las mujeres en transformar la sociedad y el mundo a fin de superar todas las desigualdades sociales, así como las relaciones, prácticas e ideas patriarcales, opresivas y de explotación.

Como contundentemente lo plantea Una declaración: Por la liberación de la mujer y por la emancipación de toda la humanidad del Partido Comunista Revolucionario, EU:

“Ya no existe la necesidad de que la función biológica de la mujer de dar a luz dicte su papel en la sociedad. Ya no existe la necesidad para que la humanidad se encuentre limitada por las tradiciones patriarcales y la opresiva moral religiosa. Hoy, esta situación es tan descabellada como es cruel, como absolutamente innecesaria.

“Por primera vez en la historia humana, no solamente es posible soñar sino hacer realidad un mundo que ya no se caracteriza por la subyugación de la mitad de la humanidad. Hoy es posible romper las cadenas que sujetan a las mujeres así como arrancar de raíz y dejar atrás la división de clases y las tradiciones correspondientes que afianzan e imponen la opresión de la mujer.

“El capitalismo con su desarrollo tecnológico, transporte, comunicaciones y medios masivos de producción socializada ha creado la base material para que toda la humanidad viva en una abundancia colectiva siempre y cuando se arrebaten esos medios de producción de las manos de la clase dominante capitalista y se pongan al servicio de la humanidad y siempre y cuando se transformen radicalmente todas las relaciones entre las personas y todas las ideas tradicionales.

“Para lograr todo eso se requiere de la revolución. Es decir, derrocar este sistema y la clase imperialista capitalista que lo encarna y lo dirige y establecer un nuevo poder estatal revolucionario”.

Romper las cadenas: Desencadenar la furia de las mujeres como una fuerza poderosa para la revolución

Aurora Roja
Voz de la Organización Comunista Revolucionaria
http://aurora-roja.blogspot.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo opino que el borto no debe ser legal, nosotros no podemos quitar la vida a una criatura de Dios,,, ahi la reponsabilidad de la sexualidad de las personas,, nosotros no podemos ir en la vida a ser Dioses solo Dios decide el Dia y la hora para tomar la vida, Hay que ser mas concientes de nuestras acciones, y no caer en la ignorancia!!!!

AR dijo...

No es una "criatura": el feto no es un bebé. No tiene siquiera actividad cerebral hasta muy tarde en el embarazo, lo que significa que no siente nada, ni mucho menos piensa. La prohibición del aborto es algo que inventó el hombre para mantener a las mujeres en una posición oprimida. ¿Qué piensan otros?

webmaster dijo...

El mal existe,
Dios no quiere eliminarlo o no puede hacerlo.

Si dios quiere pero no puede,
entonces no es infinitamente poderoso.

Si dios puede pero no quiere,
entonces dios no es infinitamente bueno.

Si dios no fuera infinitamente poderoso e infinitamente bueno, entonces no sería perfecto,
Si no es perfecto entonces no es dios,

El mal existe,
Por lo tanto: Dios no existe.