Lo siguiente es
el texto del video arriba de la presentación ¡Luchar ahora para la nueva
revolución socialista!, folleto de la Organización Comunista Revolucionaria, México, en la Feria
Internacional del Libro del Palacio de Minería 2026, Ciudad de México. Fue
presentado por Ángel Sandoval del Movimiento Revolución.
Bienvenidos a esta conferencia y la presentación
de ¡Luchar ahora para la nueva revolución socialista!
El viejo orden está moribundo y un
mundo mucho mejor es posible. Para lograrlo hace falta una revolución real
guiada por el nuevo comunismo de Bob Avakian y nada menos.
Vivimos tiempos de grandes rupturas:
el orden mundial basado en las reglas del imperialismo internacional está roto
y este sistema imperialista está topando con sus límites.
La crisis del sistema capitalista-imperialista
mundial ha engendrado una situación extrema de grandes horrores para la
humanidad, pero también de grandes oportunidades para hacer revoluciones
liberadoras.
En Estados Unidos se ha establecido un régimen fascista con Trump a la cabeza. El imperialismo estadounidense desarrolla una gran rivalidad principalmente con el imperialismo chino pero también con el imperialismo ruso para el dominio mundial. En el mar Caribe y el Pacífico el imperialismo estadounidense ha bombardeado lanchas incluso de pescadores. Han asesinado a sangre fría a por lo menos 133 personas, acusándolas de narcoterroristas sin tener ninguna prueba, y mintiendo que fue para acabar con el trasiego de fentanilo, que no proviene de allá. Atacaron a Venezuela bombardeando, asesinando a docenas de personas y secuestrando ilegalmente al presidente Nicolás Maduro y su esposa, Provocan una crisis humanitaria en Cuba, amenazan a Groenlandia, Colombia y México, entre otros, y continúan el genocidio en Palestina.
En su nueva Estrategia de Seguridad
Nacional, Estados Unidos ha declarado: América First, que Estados Unidos ha de
ser el dueño de todo el continente americano y controlar el territorio desde Groenlandia hasta
la Tierra del Fuego en la punta de Sudamérica. Como parte de su estrategia de
dominación mundial, proponen expandir el fascismo, tener gobiernos más serviles
y derrocar a los que se le oponen. . El día de ayer ha empezado una guerra de Estados Unidos e Israel, ilegitima y
criminal contra Irán. Ya ha cobrado la vida de mujeres, jóvenes y niñas en una
escuela debido a las bombas estadunidenses y existe el peligro que escale más.
Esto ocurre como parte de la competencia
y rivalidad entre las superpotencias imperialistas que nos amenazan con una guerra
mundial nuclear, que tendría consecuencias devastadoras para la existencia de
la vida en el planeta. Hace falta una
revolución real guiada por el nuevo comunismo y nada menos para poner fin al sistema
que produjo todo esto. Como dice Bob Avakian, el arquitecto del nuevo
comunismo:
“Nosotros,
la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos
imperialistas sigan dominando el mundo y determinando el destino de la
humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no
tenemos que vivir así”.
Por este mismo sistema, se está
acelerando la enorme crisis ambiental que también amenaza la vida en todo el
planeta. En 2024, se perdieron glaciares equivalentes al tamaño de Alemania. Este
calentamiento del planeta está provocando un sin número de desastres naturales.
La OMS estimó en 2025 que las olas de calor
causaron 520 mil muertes anuales en el mundo. México registró 12 tormentas
tropicales y 14 huracanes, dejando un saldo de 158 mil personas afectadas. En
la sierra norte de Puebla y Veracruz sufrieron grandes inundaciones. En Poza Rica
en tan solo 10 minutos el agua alcanzó 8.5 metros de altura: 27 personas
murieron y se llevó todo el patrimonio de familias enteras. Ya se rebasó en
2024 el límite de aumento de la temperatura global a 1.5° C fijado en las
reuniones internacionales de las COP. Siguen aumentando la emisión de gases que provocan el calentamiento
global y ahora los fascistas como Trump insisten en que todos quemen más petróleo,
poniendo el futuro del planeta entero en entredicho, Hace falta y es posible
una revolución real guiada por el Nuevo comunismo de Bob Avakian, que señala:
“Este
sistema y aquellos que gobiernan no son capaces de llevar a cabo desarrollo
económico que cumpla con las necesidades de la gente ahora y a la vez balancear
eso con las necesidades de generaciones futuras y los requisitos de proteger el
medio ambiente. No les importa nada de…la diversidad en el medio ambiente y en
la tierra y sus especies y los tesoros que tiene a menos que puedan convertir
eso en ganancias para si mismos… Ellos no son capaces de ser quienes cuiden el
planeta”.
La
crisis ambiental y la amenaza de una guerra mundial nuclear son producto del
sistema capitalista-imperialista del que nadie escapa. Ese sistema también ha
llevado al acenso del fascismo en Estados Unidos y el mundo, con todos sus
horrores. Pero, a la vez, la misma intensidad de las crisis del sistema también nos ha
llevado a una situación poco común de más posibilidades de hacer revoluciones
reales verdaderamente liberadoras en el mundo y en el país.
¿Qué es una revolución real? No es un levantamiento de millones protestando, por
importante que este sea, como en Egipto 2011, que tumbó al odiado presidente
Mubarak, No es una rebelión como la que sucedió en Oaxaca en el 2006 contra el
gobierno de Ulises Ruiz Ortiz.
Una revolución real derroca el Estado capitalista, confisca
la propiedad de los grandes capitalistas e imperialistas y crea un nuevo
sistema político, una nueva economía y cultura socialistas al servicio de las
necesidades y más altos intereses de la gente del mundo de acabar con toda
forma de opresión y explotación.
En México esta revolución es posible por la situación que
enfrentamos, porque, como se analiza en el folleto, “cada vez más gente no puede seguir viviendo como antes y las clases
dominantes enfrentan cada vez más dificultades para seguir gobernando como
antes”.
Veamos el
primer aspecto, que cada vez más gente no puede seguir
viviendo como antes y millones de personas en este país necesitan
desesperadamente una revolución.
En muchas partes del país jóvenes y
otros enfrentan la cruel decisión de entrarle a la maña, huir junto con su
familia ó organizarse en autodefensas armadas contra el crimen organizado. Como
una joven nos plantea, “¿qué hago? A mi hermano en Veracruz le dicen que le
entre a la maña o si no matan a toda la familia”. Y las autoridades casi
siempre están coludidas con el crimen organizado. En el estado de Guerrero, por
ejemplo, nos dicen que la maña cobra su impuesto al refresco, además de
controlar la venta de cerveza y otros productos en varios lugares. Los
productores de frijol no pueden vender su producto a un precio que les permite sobrevivir
y son extorsionados. El “cobro de piso” y la colusión entre crimen y
autoridades se dan por dondequiera. Algunos campesinos nos dicen que por la
situación cada vez más desesperada se va dar un estallido. Un maestro del Istmo
en Oaxaca nos dijo que platicó con campesinos de su comunidad denunciando la
represión a uno de los líderes opositores del tren interoceánico y le
respondieron que “estamos esperando profe, es hora de tomar las armas”.
Van más de 133 mil desaparecidos en el país. ¿Creen
que estas familias pueden vivir como antes? Asesinan entre 10 y 11 mujeres al
día. Ya no se puede viajar por el país sin temor y desde que inició la guerra
contra el pueblo con Calderón en 2006 hasta hoy van medio millón de asesinados
y la cuenta sigue. Es verdad que millones de personas no pueden seguir viviendo
como antes. Esta es parte de la base objetiva de una situación revolucionaria y
de la posibilidad de una revolución real.
La otra
parte de la base objetiva para la revolución es que las clases dominantes
enfrentan cada vez más dificultades para seguir gobernando como antes. El país ya
está gobernado en gran parte por una infernal triple alianza entre
autoridades, crimen organizado y grandes empresarios. Y no están unificados: irrumpen
constantemente violentos conflictos entre uno y otro grupo [delincuencial]
relacionados a su vez con ciertas autoridades y empresarios, como en la guerra
persistente entre “los chapitos” y “los mayos” en Sinaloa, con el
narcogobernador Rocha Moya, o el conflicto entre los Tlacos y Ardillos en
Guerrero con plena implicación de la
narcogobernadora Evelyn Salgado. Están tan compenetrados políticos,
crimen organizado y empresarios que ni pueden celebrar elecciones sin un saldo
de políticos asesinados, y siguen en tiempos no electorales, como el asesinato
de Carlos Manso en Michoacán. Se
intensifica la lucha intestina en Morena, también interrelacionada con
escándalos de narcotráfico, como el de Adán Augusto López, que tenía al jefe
del cartel la Barredora como su secretario de Seguridad cuando era gobernador
de Tabasco. En Sinaloa, 10 empleados de la minera canadiense Vizsla Silver
fueron secuestrados y varios asesinados al parecer para presionar a la empresa
a pagar más en esa zona conocida por la extorsión. Tanto la empresa como el
gobierno tratan de encubrir el pago de extorsión. Omar García Harfuch,
Secretario de Seguridad Nacional, mintió burdamente al decir que los mineros fueron
confundidos con una banda rival, cuando el hermano de uno de los secuestrados
informa que fueron sacados a la fuerza
de sus camas en la zona residencial especial de la minera. Todo esto para
encubrir a esta empresa imperialista, a las autoridades coludidas y al crimen
organizado, lo que ha provocado airadas protestas. Solo intensifican las
fracturas y divisiones entre las clases dominantes aquí, y con las crecientes amenazas e intervenciones ahora
del régimen fascista de Trump, que el gobierno mexicano está negando y
encubriendo con falsa retórica nacionalista.
Este
intervencionismo imperialista no tiene nada que ver con realmente erradicar el
narcotráfico y si todo que ver con la
más directa dominación imperialista, lo que provoca aun más inestabilidad.
Como señala
el folleto, “Estas luchas intestinas en las
clases dominantes van abriendo grietas en la estructura del Poder por las que
el potencial revolucionario de las masas podría irrumpir con una fuerza enorme”.
Los dos factores que hemos mencionado --que
las clases dominantes no pueden seguir gobernando como antes y que millones de personas
no pueden seguir viviendo como antes-- representan una potencial situación
revolucionaria en desarrollo desigual que necesita investigarse más, que
es la base en la sociedad que hace posible una revolución real.
La actual crisis en Estados Unidos,
con el ascenso del régimen fascista actual, las profundas escisiones en la
clase dominante, y las amplias protestas populares, ha llevado a una situación
poco común en que es más posible una revolución real al otro lado del río
Bravo. Esto tiene un enorme impacto en las posibilidades de revolución aquí, ya
que Estados Unidos es la principal potencia que domina a México y también un enorme
baluarte de defensa del sistema capitalista subordinado aquí.
Para que la posibilidad de una
revolución en México se vuelva una realidad, para que el potencial
revolucionario suprimido de las masas se transforme en una fuerza consciente
luchando por una revolución real, se necesita dirección científica. Sin
dirección científica acertada, se echará a perder la oportunidad como en Egipto
en 2011 ó se terminaría en otro gobierno opresivo capitalista como en
Nicaragua.
Hace falta un núcleo de dirección basado
en la ciencia revolucionaria de hoy, el nuevo comunismo de Bob Avakian, aplicado
a las condiciones concretas aquí.
Y como señala el folleto, “hace falta que
un núcleo creciente de comunistas revolucionarios vayamos con la gente,
para debatir y convencerla de la verdad de que no tenemos que seguir
viviendo, sufriendo y muriendo así y para organizarla para una revolución
real”.
El núcleo dirigente con el que
contamos ahora es la Organización Comunista Revolucionaria, México, la OCR, que
lucha por forjar un partido comunista revolucionario. Ante la situación cada
vez más intensa que vivimos hoy, con los grandes peligros y las nuevas
posibilidades revolucionarias, urge que la OCR crezca y se desarrolle más con
las aportaciones de mucha más gente, como ustedes que están aquí en esta
conferencia.
Por eso les invitamos a comprar y
leer el folleto, a comenzar a conocer en serio el nuevo comunismo de Bob
Avakian en el stand 709, así como la aplicación de esa ciencia por parte de la
OCR.
También pueden participar, en el Movimiento Revolución, donde pueden
ir aprendiendo y debatiendo críticamente sobre la ciencia de la revolución a la
vez que contribuyen a luchar ahora para la nueva revolución socialista que
necesita tan urgentemente.
El nuevo comunismo plantea un socialismo nuevo y mucho mejor. ¿De que se trata este socialismo? Si
piensan que es como Venezuela o Cuba, están equivocados. Luchamos contra las
agresiones del imperialismo yanqui contra ambos países, pero no estamos
hablando de crear un capitalismo de estado con etiqueta de “socialismo”, que es
lo que existe en esos países. Aunque tienen algo de propiedad estatal y algunos
programas sociales, es la ganancia lo que determina qué se produce y qué no, como
en todo país capitalista.
El verdadero socialismo requiere
propiedad estatal y planificación de la economía, pero lo fundamental es, que
en vez de poner la ganancia al mando de la economía como en el capitalismo, lo
que rifa o se pone al mando en la economía son las necesidades del pueblo, la
defensa del medio ambiente y la lucha por acabar con toda forma de explotación,
opresión y desigualdad social, en el país y en el mundo.
Si lo piensan e investigan, verán que
no es lo que pasa ni en Cuba ni Venezuela, ni en China ni ningún otro país
ahora.
Si piensan que va a ser un socialismo
como lo mejor del verdadero socialismo del pasado en la Unión Soviética o China
antes de la restauración del capitalismo, también están equivocados. Estas
primeras sociedades socialistas lograron grandes avances, pero también hubo
serios errores.
Bob Avakian ha aprendido tanto de los
logros como de los errores, entre otras fuentes, para crear una visión
cualitativamente distinta y mejor del socialismo. Ha trazado un nuevo marco
para la emancipación de la humanidad.
Una diferencia fundamental es que se
plantea la necesidad de alentar y promover aún más disentimiento y debate en la
nueva sociedad.
También algo nuevo es que el partido
comunista revolucionario no dirigirá por medio de tener la mayoría en los
órganos del poder, sino por medio de presentar propuestas y realizar un amplio proceso
de debate crítico y razonamiento entre la gente. Esto es esencial, no solo para
aprender de todos y rectificar errores, sino también para bregar de mejor
manera con el problema de que, si bien es en los intereses fundamentales de la
gran mayoría seguir la lucha bajo el socialismo para ir acabando con todas las
relaciones, desigualdades e ideas opresivas heredadas de la vieja sociedad, mucha
gente no necesariamente estará convencida en un momento dado de seguir con esa
lucha.
Por eso se necesita lo que Avakian ha
formulado como “un núcleo sólido con mucha elasticidad”. O sea, un núcleo de
gente del partido y otros en la sociedad que luchan conscientemente por seguir
la lucha en el país y el mundo hacia el comunismo, a la vez que se promueve el
más amplio disentimiento y debate en toda la sociedad, para contribuir a distinguir
lo cierto de lo falso, los aciertos de los errores, e involucrar a cada vez más
gente en el proceso de gobernar la sociedad en todos los ámbitos y todos los
niveles.
Les invito de nuevo a checar este
folleto para un esbozo de cómo una revolución real y este nuevo socialismo
podrían transformar de raíz el país y el mundo en que vivimos ahora.
Cómo se podrá cumplir con las necesidades
materiales y culturales de todas y todos; cómo se hará justicia expedita pero
también sujeta al debido proceso en tantos casos de feminicidios, asesinatos y
desapariciones;
cómo se podrá dar grandes saltos adelante en
la liberación de las mujeres y los pueblos indígenas;
cómo será posible comenzar a rescatar y
proteger el medio ambiente;
cómo se garantizarán los derechos del pueblo con
una nueva constitución socialista; cómo las elecciones abarcarán no sólo el
ámbito político sino los órganos de administración de todas las instituciones:
los lugares de trabajo, las escuelas, instituciones culturales y demás;
cómo será posible un México verdaderamente
independiente del imperialismo y a la vez internacionalista, comprometido con
la lucha por acabar con toda forma de explotación y opresión en el mundo
entero.
Al cerrar, quisiera plantearles a
ustedes aquí en esta conferencia, el reto con el que se cierra este folleto:
“La vieja sociedad agoniza entre grandes crisis y trastornos. Pero por
debajo de la superficie tenebrosa, se abren nuevas posibilidades para una
revolución real y verdaderamente liberadora. Transformar esas posibilidades en
la realidad de una lucha emancipadora para una revolución real depende de lo
que haga cada quien. Atrévete a conocer el nuevo comunismo. Ten el
valor, el corazón y la mente crítica para asumir un compromiso ante la gente
que necesita desesperadamente una revolución y sumarte a la batalla por la
nueva sociedad socialista de esperanza, liberación y comunidad que lucha por
nacer”.
Muchas gracias.
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