Represión a maestros muestra la mano de la dictadura capitalista: hace falta la revolución

La brutal represión a los maestros no es una simple muestra de la “falta de capacidad para el diálogo y la negociación” por parte del gobierno; más bien demostró vívidamente una vez más que vivimos bajo una dictadura capitalista. Entraron en el Zócalo de la Ciudad de México 3 mil 600 elementos de la Policía Federal, con apoyo de los granaderos capitalinos, tanques antimotines y helicópteros, para reprimir a los maestros y arrasar, el 13 de septiembre, con su campamento de protesta, con saldo de por lo menos 32 detenidos y un número todavía indeterminado de heridos.

La represión, ordenada por el gobierno federal priísta encabezado por Enrique Peña Nieto, contó con la plena cooperación y apoyo del gobierno perredista de la ciudad de México de Miguel Mancera, demostrando una vez más que todos los partidos electorales, a pesar de sus pleitos mezquinos, protegen y defienden los mismos intereses: los intereses del actual sistema capitalista-imperialista y sus clases dominantes: los imperialistas, grandes capitalistas y terratenientes.

¿Cuál fue el supuesto crimen de los maestros que, según, mereció la mano dura del Estado? En lo inmediato, es evidente que Peña Nieto no quería dar el grito el 15 de septiembre ante los miles de maestros que denuncian su contrarreforma educativa. Más a fondo, quisieron dar un escarmiento a los maestros (y al pueblo en general) por protestar este ataque reaccionario que impone por mandato constitucional los lineamientos del organismo imperialista, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en cuanto a los exámenes estandardizados tanto para estudiantes como maestros.

Como varios estudios han demostrado, estos exámenes discriminan en contra de los pobres, los indígenas y las mujeres y socavan el proceso educativo al enfocarlo todo simplemente en preparar para los exámenes. Con los resultados de tres exámenes el Estado ya puede obligar al maestro con plaza a “jubilarse”, aparte de la amenaza de despido con tres faltas en un mes que lanzó el Secretario de Educación, Emilio Chuayffet (en su momento criminal artífice, junto con el ex presidente Zedillo y otros, de la masacre de Acteal de indígenas indefensas).

Es mentira de los medios de comunicación propiedad de grandes empresarios como Azcárraga y Salinas Pliego que los maestros se oponen a ser evaluados: más bien exigen un proceso de evaluación orientado a mejorar la enseñanza en vez de castigar a los maestros y a los estudiantes, basado en la participación de los padres de familia, los estudiantes y los mismo maestros, en vez de los exámenes estandardizados discriminatorios. El propósito esencial de esta contrarreforma, como ya analizamos anteriormente, es producir trabajadores dóciles de estrechas miras para el capitalismo globalizado. (Ver: “Contrarreforma educativa: produciendo ‘máquinas parlantes’ para el capitalismo globalizado”).

Al protestar, los dirigentes magisteriales exigieron en todo momento diálogo y negociación; el gobierno puso en claro en todo momento que aunque concediesen un simulacro de negociaciones, iban a imponer esta medida antipopular a como dé lugar. Esta contrarreforma, impuesta a la fuerza en los intereses de los grandes capitalistas e imperialistas sobre las protestas y oposición del magisterio, expertos en la materia, estudiantes y otros, en sí demuestra que el Estado de ninguna manera sirve a los intereses de la mayoría que finge representar, sino al sistema capitalista-imperialista y sus clases dominantes.

El Estado actual nació con actos criminales como el asesinato a traición de Zapata, Villa y sus seguidores y durante toda su trayectoria ha sido un instrumento para la represión a las masas populares: la masacre de Tlatelolco en 1968, la de 1971, la guerra sucia, las masacres de Aguas Blancas, Acteal, el Bosque y tantas más, la sangrienta represión en Atenco y al movimiento magisterial en Oaxaca en 2006, entre muchos otros ultrajes. Estos crímenes de sangre en contra del pueblo cuentan la verdadera historia del Estado mexicano. Hoy en día, está bien documento que, ya sea bajo el pretexto del supuesto combate al crimen organizado, ya sea con el pretexto de proteger el “orden público”, las fuerzas armadas y la policía cometen innumerables crímenes de asesinato, desaparición, tortura y encarcelamiento injusto que siguen en completa impunidad (Ver: “Ejecuciones, desapariciones y tortura: Crímenes de costumbre de las FFAA y policías mexicanas” en Aurora Roja No. 16)

Estos crímenes no son el producto de “oficiales corruptos” o de que “no hacen bien su trabajo”: al reprimir a los maestros y a tanta gente más están haciendo su trabajo: el trabajo de este Estado ES reprimir a la gente para proteger al sistema actual de capitalismo-imperialismo contra el inevitable descontento, protestas y rebeliones por parte de la mayoría que este sistema condena a la pobreza, la discriminación, la opresión y la criminalización. Este Estado es una dictadura de una pequeña minoría de grandes capitalistas y terratenientes nacionales y extranjeros sobre la mayoría: los pobres, obreros, campesinos y clases medias. Fingen que es una “democracia” para “todos” porque nos permiten escoger (dejando de lado el fraude de costumbre) entre los partidos electorales (PAN, PRI, PRD, etc.), todos los cuales, a pesar de sus divergencias y riñas de familia, representan y sirven a fin de cuentas al mismo sistema y clases dominantes.

Para los que sigan con la ilusión falsa de reformar este Estado represor, habrá que meditar el hecho de que, no solamente aquí sino en todo el mundo, todos los Estados, por “democráticos” que supuestamente sean, reprimen y suprimen a la gente: en Estados Unidos en contra del movimiento “Ocupa”, los inmigrantes, los negros y otros; en Francia contra los inmigrantes, los obreros, los estudiantes; en Chile contra los estudiantes y los que exigen justicia por los crímenes de Pinochet; en Brasil, por parte de un supuesto gobierno de “izquierda”… la lista es tan interminable como los crímenes del sistema mundial actual.

Como señala Bob Avakian, quien ha desarrollado una nueva síntesis del comunismo: “Cuando un monopolio del poder político —y de manera concentrada, el monopolio de la fuerza armada ‘legítima’— está en manos de un grupo de la sociedad, y este grupo excluye a otras personas de tener ese monopolio de poder y fuerza, pues esto es una dictadura del grupo —o clase— en el poder, no importa si ese grupo en el poder permite que los que excluye del poder, y que domina en los hechos, participen en elecciones para escoger entre diferentes representantes de la clase dominante, como ocurre en Estados Unidos y varios otros países”. Y ese dominio “no importa si hay una tiranía abierta e indisimulada o no, es… una dictadura burguesa, una dictadura de la clase dominante capitalista…” (Lo BAsico, 1:23)

No cabe reformar una máquina cuya naturaleza intrínseca es la defensa de un sistema opresivo e injusto y la dictadura de una pequeña minoría sobre la mayoría: sólo cabe hacerlo añicos, por medio de una revolución emancipadora comunista y establecer un Estado completamente nuevo y distinto dedicado a velar por los intereses de la mayoría y la emancipación de toda la humanidad.

Preparar semejante revolución requiere combatir los crímenes del sistema como parte integral de luchar por derrocarlo. Esta última represión en contra de los maestros resalta la importancia de redoblar los esfuerzos para impulsar la Semana Nacional de Resistencia“¡Alto a la Guerracontra el Pueblo” del 21 al 27 de octubre de 2013.

La heroica lucha de los maestros en defensa de la educación es un llamado de atención y de conciencia: las injusticias y el sufrimiento del pueblo exigen a gritos que luchemos por transformar la protesta por este acto de barbarie, como Cananea y Río Blanco en su momento, en precursor de una revolución, una nueva revolución verdaderamente liberadora.

¡Abajo la contrarreforma educativa!
¡Muera el Estado represor, dictadura capitalista!
Semana Nacional de Resistencia “¡Alto a la Guerra contra el Pueblo!”
¡La revolución es la solución!

¡Por la emancipación del pueblo y toda la humanidad!
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Un ataque estadounidense contra Siria solamente puede causar peor sufrimiento y más horrores

Unos palestinos asisten a un concierto dentro del derruido hospital Al Quds en la Ciudad Gaza, marzo 2009. El ataque israelí de tres semanas contra la Gaza avalado por Estados Unidos dejó al hospital en ruinas en enero de dicho año. Foto: AP
2 de septiembre de 2013 | Periódico Revolución | revcom.us

Al cierre de esta edición, se aumenta el peligro de un ataque militar estadounidense directo contra Siria — descrito como un "ataque quirúrgico", utilizando aviones y/o misiles crucero. El secretario de "Defensa" de Estados Unidos, Hagel, anunció que las fuerzas armadas estadounidenses "están listas" si se les da la orden de lanzar un ataque sobre Siria.

Hay que oponer resistencia a estos ataques haciendo protestas políticas decididas y captando claramente cómo ese ataque empeoraría la situación.

Atrocidades y crímenes de guerra

Las amenazas estadounidenses surgen tras informes de cientos de muertes de civiles, al parecer de armas químicas, en una comunidad en manos de los rebeldes en las afueras de Damasco, la capital siria, el 21 de agosto. No se ha verificado independientemente si las muertes resultaron de armas químicas, y de ser así, si las lanzaron las fuerzas del gobierno sirio o de los rebeldes. El secretario de Estado de Estados Unidos, Kerry, inicialmente exigió que el gobierno sirio permitiera que los investigares de la ONU entraran a la zona, pero cuando el régimen sirio respondió ofreciendo acceso ilimitado a los investigadores, Reuters informó: "[Un] oficial estadounidense dijo que tal oferta era 'demasiado tarde para ser creíble' y que Washington estaba prácticamente seguro que el gobierno del presidente Bashar al-Asad había gaseado a su propia gente".

Sin embargo, el motivo de la escalada de amenazas estadounidenses contra Siria tiene muy poco que ver con este incidente. Y tiene absolutamente nada que ver con intereses humanitarios. Es imprescindible que la gente entienda los verdaderos motivos detrás de las movidas yanquis y que no se dejen engañar de modo que [sean] cómplices pasivos con un ataque a Siria, lo que empeoraría mucho la situación para el pueblo de Siria, y del mundo.

Los gobernantes de Estados Unidos ven atrocidades y crímenes de guerra —verdaderos o inventados— por el lente distorsionado de "¿nos beneficia o nos perjudica?". Se hacen de la vista gorda, por ejemplo, cuando Israel bombardeó hospitales durante el masacre de 2008-9 en Gaza. Fraguan incidentes montados de derechos humanos, como cuando atestiguaron falsamente al Congreso estadounidense de que tropas iraquíes desconectaron incubadoras y mataron a bebés en Kuwait, para luego usarlo para justificar toda suerte de crímenes estadounidenses. Pretextaron la mentira de las incubadoras para la primera invasión de Irak, "Operación Tormenta del Desierto", con el saldo de 100.000 muertes iraquíes y gran sufrimiento para millones, que incluía la muerte de muchos bebés por la falta de servicios médicos como resultado de las sanciones yanquis a partir de esa guerra.

Por eso, nadie debe creer al pie de la letra las afirmaciones estadounidenses oficiales. Además, parece que Estados Unidos está preparando un ataque aún antes de concluirse una investigación de la ONU.
Pero eso no quiere decir que el gobierno sirio sea incapaz de haber lanzado un ataque químico. Hace dos años, en el contexto de levantamientos por todo el mundo árabe, una amplia gama de fuerzas en Siria se lanzaron a la calle en protesta contra el régimen de Bashar al-Asad. El régimen respondió con una combinación de propuestas políticas a la oposición y represalias violentas.

Los imperialistas estadounidenses y sus aliados aprovecharon la situación para maniobrar para reemplazar a al-Asad con un régimen más sumiso y alineado con sus intereses en la región, y en particular en oposición a la influencia iraní. El resultado ha sido una guerra civil que ha devastado al país, en la que los dos lados —el régimen de al-Asad por un lado, y el abigarramiento de fuerzas jihadíes y pro occidentales por el otro— no ofrecen más que opresión al pueblo de Siria.

Según agencias de derechos humanos, ambas partes en el conflicto —incluyendo las fuerzas que Estados Unidos pretende aglutinar y moldear para un nuevo régimen— han cometido secuestros, tortura y asesinatos sumarios contra sus oponentes y la población civil. Decenas de miles de sirios han muerto, y cientos de miles están desterrados, muchos de los cuales viven en condiciones desesperadas en campos de refugiados o situaciones peores.

Así que es muy posible que el régimen de al-Asad haya lanzado un ataque de gas tóxico con tal de aumentar los avances militares que ha estado logrando contra la oposición. Si resultara que el régimen de al-Asad sí lo lanzó, y si la escala del horror fuera como se ha reportado —y eso es posible— eso sería, ciertamente, un crimen horrífico.

Pero, aún si eso fuera el caso, un ataque militar estadounidense contra Siria agravaría un crimen agregándole otro crimen. No tendría la intención de terminar el terrible sufrimiento en Siria, ni tendría ese resultado.

Decenas de miles de refugiados sirios huyeron a Irak en agosto de 2013. Foto: AP

¿Qué es lo que motiva Estados Unidos?

Estados Unidos no parte de una preocupación por los derechos humanos en Siria (ni en ninguna parte). Los gobernantes de Estados Unidos nunca se han motivado, ni se motivan ahora, por un deseo de oponerse a las atrocidades ni de "impedir el genocidio". En este momento están aprobando, pasivamente en el mejor de los casos, la tortura y la matanza de oponentes a los regímenes pro yanquis en Egipto y Bahrein.

Tampoco es el motivo para entrar en una situación a la cual todo mundo considera muy arriesgada para Estados Unidos el de que "a nuestros presidentes les encanta aventar unos misiles crucero a otros países, en combinación con uno que otro bombardeo, porque es mucho más fácil que el arte de la diplomacia". Tampoco porque "si apretamos el gatillo sobre Siria, alguien sacará una buena paga". (Vea "War on Syria: Twenty Pounds of Stupid in a Ten-Pound Bag" (Una guerra contra Siria: "Diez kilos de estupidez en una bolsa para cinco kilos", William Rivers Pitt, Truthout, 27 de agosto de 2013.) Como si la causa del sinfín de guerras, sufrimiento y muerte que Estados Unidos ha traído a cada rincón del planeta —sobre la base de la cual ha "ascendido" a ser la única superpotencia del mundo— fueran unos políticos demasiado flojos como para manejar el "arte de la diplomacia", o unos políticos comprados por la industria de armas. Semejante "análisis" sólo deja a las personas completamente en la ignorancia respecto [a] los motivos de las movidas estadounidenses para atacar a Siria, e incapaces de conocer los intereses del pueblo del mundo ni de actuar conforme a éstos.

El Medio Oriente es una región esencial para el mundo entero —tanto económica como geopolíticamente— y Estados Unidos lo ha dominado desde la Segunda Guerra Mundial. Todo lo que ha hecho y sigue haciendo se basa en mantener y profundizar esa dominación. Ahorita la región vive una gran turbulencia; los antiguos arreglos que "mantenían la situación" (para los imperialistas y los capataces locales) están bajo cada vez mayores tensiones y en algunos casos empiezan a desintegrarse, y toda suerte de fuerzas pelean para salir con ventaja. Estas incluyen rivales como Rusia, que apoyan a al-Asad; imperialistas "amigos" como Francia, que apoyan a los rebeldes; toda la gama de asesinos locales; etcétera. Tristemente, no hay ninguna fuerza progresista coherente dentro de esta situación confusa.

Es un derrame de sangre impulsado, en este momento, por una pelea reaccionaria para tener influencia. En este marco, parece cada vez más claro que el cálculo estadounidense es que TIENE que proyectar fuerza en esta situación, porque, si no, perdería credibilidad. Al mismo tiempo, se indica que Estados Unidos, o algunos en la clase dominante, cree que, como lo dijo un analista de clase dominante, Edward N. Luttwak: "En Siria, Estados Unidos pierde si gana cualquier de los lados". Luttwak escribió:

"Ciertamente, sería desastroso si emergiera victorioso el régimen del presidente Bashar al-Asad después de reprimir totalmente la rebelión y restaurar el control sobre el país entero. Dinero, armas y operativos iraníes y tropas de Hezbolá se han convertido en factores clave en el combate, y el triunfo del Sr. al-Asad afirmaría dramáticamente el poder y prestigio del Irán chiíta y Hezbolá, su [representante] basado en el Líbano — planteando una amenaza directa tanto a los estados árabes sunitas como a Israel.

"Pero, una victoria de los rebeldes también sería sumamente peligrosas para Estados Unidos y muchos de sus aliados en Europa y el Medio Oriente. Eso es porque grupos extremistas, algunos identificados con Al Qaeda, se han vuelto la fuerza combatiente más efectiva en Siria. Si esos grupos rebeldes lograran ganar, sería casi seguro que pretendieran formar un gobierno hostil a Estados Unidos. Además, Israel no podría contar con tranquilidad en su frontera norte si los jihadíes triunfaran en Siria" (New York Times, 23 agosto de 2013).

En esta situación, Estados Unidos puede estar volviendo al asesino manual de estrategia que utilizó durante la guerra entre Irán e Irak, cuando su objetivo era hacer que las dos partes devastara una a la otra, con el resultado de un millón de muertos.
Como parte de lo que Estados Unidos ha llamado una "guerra mundial contra el terror", operó una tristemente célebre cámara de tortura en la prisión Abu Ghraib, cerca de Bagdad, Irak. Unos elementos de la Policía Militar estadounidense posaron en unas fotos y las hicieron circular, en las que torturan y humillan a unos internos iraquíes desnudos con capuchas asfixiantes puestas. Una infame foto muestra a un iraquí encapuchado balanceado sobre un pequeño cajón con cables conectados a los dedos. Lo obligaron a estar parado así durante horas y le dijeron que si se cayera por agotamiento, los cables lo iban a electrocutar. Arriba: Usan perros para aterrorizar a los prisioneros. Foto: AP

Un ataque estadounidense contra Siria solamente puede causar peor sufrimiento y más horrores

Muchas personas ven esta situación como una en la cual "algo se tiene que hacer". Incluso las personas que saben de alguna manera que a Estados Unidos lo motiva razones que no son nada humanitarias argumentarían que por lo menos una intervención estadounidense pararía el horror ahorita.

Pero la realidad no funciona así. Importa —de hecho es decisivo— entender la naturaleza de un ataque estadounidense sobre Siria, y lo que lo impulsa. Sería un ataque impulsado por las necesidades de una superpotencia capitalista imperialista global decidido a mantener su dominio sobre el planeta. ¿Cómo contribuiría una acción con esa base algo positivo a la pesadilla humanitaria en Siria?

Un ataque estadounidense contra Siria llevaría la situación en una peor dirección. En sí mismo traería muerte y sufrimiento. Además polarizaría más todo el marco, en que el régimen reaccionario de al-Asad podría aparentar confrontar al imperialismo, en que Irán y las fuerzas bajo su influencia posiblemente responden, y en que toda una variedad de fuerzas reaccionarias, entre ellas Israel, podrían intensificar su papel en la guerra en Siria, o lanzar otros ataques en otras partes de la región. Cualquier ataque estadounidense a Siria sólo intensificará la terrible espiral en el país y la región.

Es más, la situación se empeoraría más en la medida de que la gente se trague la lógica de que no importa el motivo, cualquier intervención sería bien ahorita. Hay que sacar una lección dolorosa pero crítica de los sucesos recientes en Egipto: muchas personas apoyaron las acciones del ejército contra la Hermandad Musulmana debido a las medidas represivas de la Hermandad, sin analizar POR QUÉ el ejército actuaba. De ahí, cuando se vio claramente las consecuencias de ese apoyo, como la libertad política que [esto] le dio al ejército para cometer matanzas y tratar de establecer una versión aún más represiva del Mubarak-ismo, las fuerzas de oposición y la gente en general se encontraron en una posición en que, o no podían oponer una resistencia efectiva, o ya habían "bebido el veneno ideológico" al punto de que quedan en el bolsillo del ejército ideológica y políticamente.

La única manera en que podría emerger algo positivo en Siria sería que el pueblo se opusiera a las dos partes en este conflicto — activamente. Para la gente en Estados Unidos, un país que ha infligido tanta miseria al planeta, el reto es de oponernos a "nuestro propio" imperio.

Estados Unidos sólo ha traído explotación, destrucción ambiental, empobrecimiento y opresión a todo el Medio Oriente. Cualquier asalto militar estadounidense contra Siria, sin importar el pretexto, debe toparse con RESISTENCIA y protesta política decidida en este país. En la medida que se oponga esa resistencia, eso puede contribuir a crear una brecha que rompa con el juego de "alternativas" terribles ante el pueblo de Siria y más allá, y que forje otro camino — una alternativa revolucionaria concreta.

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Brutal represión en Egipto avalada por Estados Unidos...

Se necesita: Una verdadera revolución
1° de septiembre de 2013 | Periódico Revolución | revcom.us

En enero de 2011, millones de egipcios se levantaron en protesta y rebelión contra el régimen de 30 años de Hosni Mubarak, un opresor brutal que Estados Unidos respaldaba incondicionalmente. La policía de Mubarak mató a cientos de manifestantes. Pero, mientras las protestas aumentaban en tamaño y determinación, Mubarak fue destituido del poder y arrestado por supervisar el asesinato de los manifestantes.
El levantamiento, que le siguió a otro levantamiento que derrocó a un régimen opresor que gobernaba por décadas en Túnez, sacudió al mundo entero e inspiró a los oprimidos y a todos que desprecian la opresión, e hizo que las potencias mundiales, con Estados Unidos en la cúpula, se apresuraran a decidir cómo lidiar con ese reto al orden capitalista imperialista en su conjunto.

El 3 de julio de 2013, a raíz de la luz verde de Estados Unidos, el general Abdul Fatah al-Sisi arrestó al presidente elegido de Egipto, Mohamed Mursi de la Hermandad Musulmana, y suspendió la constitución egipcia. El resultado ha sido la matanza de al menos 800 partidarios de la Hermandad Musulmana, lo que incluye la ejecución de algunos prisioneros bajo custodia del ejército y el arresto de miles de personas más; continúan las matanzas y arrestos.
Las fuerzas armadas egipcias, las más grandes en el mundo árabe, y todo un aparato de espías, policía política y represión, cuentan con el apoyo de Estados Unidos, el que les envió 40 miles de millones de dólares durante décadas, en  ran parte como "ayuda" militar. Foto:AP

Y el 22 de agosto, el propio carnicero Mubarak salió de la cárcel, donde lo tenían detenido bajo cargos de ordenar la matanza de los manifestantes, entre otros. Ponerlo en libertad es un ultraje y también un símbolo ominoso de que los viejos brazos ejecutores del orden opresor han regresado al mando de Egipto.

Egipto va encaminado hacia una guerra civil unilateral en que las fuerzas agrupadas en torno a las reaccionarias fuerzas armadas están actuando para aplastar la reaccionaria Hermandad Musulmana. Para colmo, las masas o están alineándose con uno u otro bando reaccionario, o han quedado inmovilizadas y al margen de todo. Se está imponiendo una calma mortal y represora a punta de fusil. Y las demandas muy sentidas y profundamente arraigadas del pueblo egipcio para la libertad siguen urgiendo más que nunca una solución.
Este es un momento crítico para echar una mirada penetrante a la realidad, examinar qué ha llevado todo hasta este punto y ROMPER con el callejón sin salida y las "opciones" mortíferas que han llevado a la situación actual.
Egipto está en un mundo de imperio y opresión
Las tres décadas de represión draconiana bajo Mubarak descansaron sobre el poderío de las fuerzas armadas egipcias, las más grandes en el mundo árabe, y todo un aparato de espías, policía política y represión. Al fondo de eso está Estados Unidos, que envió 40 miles de millones de dólares a Egipto durante el reino de Mubarak, en gran parte como "ayuda" militar de una forma u otra. Bajo Mubarak, Egipto "se desarrollaba" como un país de maquiladoras y ciudades miseria. La policía secuestraba a activistas estudiantiles, organizadores de sindicatos e intelectuales disidentes y los torturaba, para dejar los cuerpos, a veces muertos pero a veces todavía vivos, en el desierto. Se prohibían las voces progresistas en la cultura o las orillaba a solicitar exilio en el extranjero.
Todo eso obedecía bien a los intereses del capitalismo-imperialismo estadounidense. Frente a las afirmaciones de Estados Unidos de que trae la "democracia" al mundo, Bob Avakian ha dicho:
La esencia de lo que existe en Estados Unidos no es la democracia, sino el capitalismo-imperialismo y las estructuras políticas que lo imponen. Lo que Estados Unidos lleva al resto del mundo no es democracia, sino imperialismo y las estructuras políticas que lo imponen.
Lo BAsico 1:3
Y esa es la esencia de lo que Estados Unidos ha traído a Egipto.
La economía de Egipto no se ha estructurado para satisfacer las necesidades del pueblo egipcio, sino que obedece a las demandas del capitalismo-imperialismo mundial, principalmente el "Occidente". Como resultado, hay una epidemia de pobreza; el 40 por ciento de la población egipcia sobrevive con 2 dólares al día.
Egipto depende de la inversión extranjera y los préstamos internacionales, y estos, junto con la integración subordinada de Egipto a la economía mundial, han moldeado su economía. Gran parte del capital de inversión extranjero que entra a Egipto se concentra en los servicios financieros y el gas natural, sectores que generan enormes ganancias al servicio del imperialismo global, pero hacen poco o nada para dar empleo o beneficios para un sector importante de la población.
La infraestructura, el transporte y la cultura reciben su impulso y están al servicio del turismo, la inversión extranjera y la dominación. Además, Egipto, como otros países oprimidos del tercer mundo, padece el impacto enormemente desproporcionado de la crisis ambiental mundial, con el aire y agua altamente contaminados y la destrucción de tierras antes fértiles por la ilimitada especulación y "desarrollo" capitalista de la tierra.
El capital extranjero fluye hacia la producción requete-rentable de las maquiladoras para la exportación, sobre todo en los productos hechos de algodón. Las fuerzas armadas controlan el 40 por ciento de la economía. Se ha abandonado la agricultura a la ruina. A pesar de tener condiciones favorables para la producción de comestibles, Egipto es el país que más trigo importa en el mundo.
La economía de Egipto no se ha estructurado para satisfacer las necesidades del pueblo egipcio, sino que obedece a las demandas del capitalismo-imperialismo mundial, principalmente el "Occidente". Como resultado, hay una epidemia de pobreza; el 40 por ciento de la población egipcia sobrevive con 2 dólares al día. Arriba, un joven mujer trabaja en la cosecha del trigo a 60 km al sur de El Cairo. Foto: AP
Más allá de eso, Egipto es una piedra angular del estratégico Medio Oriente. El ejército egipcio colabora con el gobierno de Israel en la opresión de los palestinos, lo que le da a Israel más libertad para desempeñar el papel de puesto de avanzada y brazo ejecutor para el imperialismo en el Medio Oriente y más allá. Estados Unidos cuenta con el acceso al espacio aéreo egipcio para librar su guerra en Afganistán y cometer su "guerra global contra el terror". Los buques de la Marina estadounidense pasan por el canal de Suez que atraviesa Egipto, y cada día transportan cuatro mil millones de galones de petróleo por ese canal.
Por eso, y por otras consideraciones estratégicas, continúan la ayuda y el apoyo político de Estados Unidos a los militares egipcios, aunque éstos sacan a relucir la hipocresía de las afirmaciones de que la política exterior estadounidense se basa en la promoción de la "democracia".
Un levantamiento por la libertad pero en el marco de un conflicto entre dos polos reaccionarios
Anhelaban la libertad los millones de egipcios quienes se enfrentaron con valor al gas lacrimógeno y las balas del régimen de Mubarak. Se inconformaban por los símbolos de represión y luchaban en su contra. De mucha importancia, las mujeres se metieron en la batalla, si bien ante mucha controversia, incluso entre los manifestantes.
Anhelaban la libertad los millones de egipcios quienes se enfrentaron con valor al gas lacrimógeno y las balas del régimen de Mubarak. Se inconformaban por los símbolos de represión y luchaban en su contra. De mucha importancia, las mujeres se metieron en la batalla, si bien ante mucha controversia, incluso entre los manifestantes. Arriba, una protesta contra el gobierno militar post Mubarak, Día Internacional de la Mujer, El Cairo, 8 de marzo de 2012. Foto: AP
Al levantarse, las personas buscaban soluciones. Se acercaba hacia las fuerzas que ya tenían estructuras y organización, pero de mayor importancia, se aglutinaron o se alinearon en torno a una que otra visión y modelo de cómo el mundo debería ser que contendían en el campo de batalla.
¿Cuáles eran dichas fuerzas y programas?
Egipto es un gran país, tiene 90 millones de habitantes y un poderoso ejército. Una amplia gama de actores estaban y están observando de cerca e influenciando en diversos grados lo que pasa en Egipto. El estado de Israel, erigido sobre la limpieza étnica de Palestina y sirviendo de agente armado internacional y regional del imperialismo, tiene una frontera estratégica común con Egipto. Los vecinos estados reaccionarios como Arabia Saudita y los estados pequeños pero ricos en petróleo del golfo Pérsico tienen mucho en juego en la evolución de la situación en Egipto. Han vertido miles de millones de dólares en dicho país. Además, el tumulto de Egipto compenetra con los conflictos entre Estados Unidos y sus aliados, por un lado, y por otro, la República Islámica de Irán. De Turquía y Siria a Túnez y Yemen, en un sentido u otro, con muchos programas en el terreno, "Egipto está en la mira de todos".
Si bien estos programas no se reducen a un alineamiento exacto y ordenado en este mismo momento, el factor decisivo que moldea el conflicto en Egipto y cómo las personas (mal) entienden las posibilidades es el choque entre lo que se llaman "McMundo" y "Jihad". Estos dos programas reaccionarios están contendiendo entre sí y a la vez, al hacer eso, están reforzándose mutuamente. Así es la situación en grandes partes del mundo, y en Egipto. Hablando de la actual división en la sociedad egipcia, un artículo del Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar describe los dos programas de la siguiente manera:
"Por un lado tenemos a los promotores liberales de los valores occidentales los cuales venden como 'la libertad', sobre todo el 'libre mercado', el que ha aplastado a la abrumadora mayoría de las personas de todos los países, y la respectiva creencia en la democracia capitalista al estilo occidental y su sistema de elecciones que nunca han traído ningún cambio básico en ninguna parte. No tienen nada salvo desdén que ofrecer a las masas empobrecidas de las ciudades y la mayoría de la mitad de la población que vive en el campo".
Continúa: "Por otra parte, los islamistas se dicen los representantes de 'liberar' a Egipto de la dominación, hipocresía y humillación del Occidente a la vez que institucionalizan las atrasadas relaciones sociales y económicas y formas de pensar que han mantenido a Egipto en la debilidad y vulnerabilidad a la dominación del capital de otros países. Su proyecto combina la explotación, opresión y desigualdad con el falso consuelo de la religión, la hipócrita caridad de la mezquita y la asfixiante solidaridad de 'la comunidad de los fieles' que elimina el pensamiento crítico" ("Del Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar acerca del papel de Estados Unidos en el baño de sangre en Egipto", 22 de agosto de 2013, en revcom.us).
Los islamistas, representados de manera muy prominente por la Hermandad Musulmana, observaban de brazos cruzados hasta el último momento el levantamiento contra Mubarak. Pero en la situación post Mubarak, tuvieron las redes más organizadas y pudieron movilizar a su base para elegir a Mursi como presidente. El régimen de Mursi era represor y no le ofrecía ninguna mejora para la población. En la agitada situación después de la caída de Mubarak, Estados Unidos y el Occidente estaban dispuestos a tolerar y ver la posibilidad de trabajar por medio de Mursi... por un tiempo. Al evolucionar la situación, el régimen de Mursi no servía de manera idónea a los intereses de los gobernantes de Estados Unidos.
Mursi y la Hermandad Musulmana nunca tuvieron la intención de arrebatar a Egipto a las garras del sistema capitalista imperialista mundial. Su propósito era de reestructurar y redividir una parte del botín que el imperialismo reparte entre sus cómplices en la región. Pero el ejército egipcio no estaba dispuesto a "compartir" dicho botín ni tolerar una reestructuración que amenazara sus intereses. Por su exclusión, en una medida mayoritaria, de los palancas fundamentales del poder concreto, o sea, los tribunales, la burocracia y las fuerzas armadas, la Hermandad Musulmana tomó medidas para estabilizar y reaglutinar la sociedad mediante la islamización. Dichas medidas, a su vez, suscitaron furia y enajenación en grandes sectores de la sociedad.
Al crecer la inconformidad contra Mursi en muchos sectores de la población, los promotores del capitalismo al estilo occidental lograron desviar la furia de dichos millones de personas hacia lo que resultó en el golpe de estado del 3 de julio.
Como señala el Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar: "Cuando estos consentidos representantes locales de los imperialistas vieron su oportunidad, por una parte los liberales abandonaron su retórica sobre el gobierno de las mayorías, los derechos políticos y el estado de derecho y tendieron la mano a 'las fuerzas armadas de la nación' que jamás han constituido las fuerzas armadas del pueblo y de la nación tal como dicen muchos llamados marxistas en Egipto. El ejército egipcio siempre ha pertenecido a las clases dominantes explotadoras egipcias dependientes del imperialismo, y durante las últimas cuatro décadas Estados Unidos le ha dado de comer con el dedo y lo ha manejado a su antojo" (obra citada).
Hace falta una revolución en Egipto, y en el mundo
La esencia del problema en Egipto es que nunca se dio una revolución. Una revolución no es una protesta. No es un masivo levantamiento popular. No es un cambio de forma de la dictadura capitalista. No es lo que cualquiera quiera considerar que lo sea. En el mundo actual, una revolución implica el derrocamiento de todo el sistema capitalista imperialista y su reemplazo por el socialismo.
En un país oprimido como Egipto, la revolución comunista se desarrolla a dos niveles. Primero, implica una ruptura radical con el sistema imperialista mundial, haciendo añicos el estado neocolonial, el que es el mecanismo de control político-militar esencial de la dominación imperialista, y rompiendo con la dependencia de las inversiones y préstamos de otros países y con la lógica general del desarrollo subordinado a las necesidades del imperialismo, y zafándose de la red de explotación y dependencia, con todo el sufrimiento y distorsión que eso conlleva.
Segundo, implica la realización de una revolución social profunda que tenga como objeto movilizar la actividad consciente de las personas para atacar y arrancar de raíz todas las relaciones opresivas de la sociedad: del control de la religión, a las formas imperantes del patriarcado y supremacía masculina y las desigualdades inherentes a las divisiones entre aquellos que cuentan con una educación para poder trabajar en la esfera de las ideas y aquellos que por las tradiciones han estado excluidos de dicha esfera.
Ambos niveles son esenciales y se compenetran. No es posible hacer el uno sin el otro; no se puede hacer añicos el férreo control de la dominación imperialista sin hacer avanzar una revolución social que desencadene la resolución y creatividad de las masas; y no es posible hacer una revolución social permaneciendo enredado en la red de las relaciones imperialistas.
Ése es un camino de zafarse de la dominación imperialista como parte de una revolución para llevar al planeta más allá de dichos horrores, tal como en la concepción de Bob Avakian en la nueva síntesis del comunismo (se puede explorar la nueva síntesis del comunismo en revcom.us/avakian-es).
Las personas que quieren dicho otro camino tienen que luchar por el mismo y, ahora mismo, luchar por propagarlo en el mundo. En Egipto mismo, la situación descrita el final de la declaración de Bob Avakian acerca del levantamiento de 2011 contra el régimen de Mubarak sigue teniendo vigencia:
Lo que ha ocurrido con frecuencia en la historia, tal como en el caso de Egipto (así como Túnez), es que la dominación del imperialismo y el dominio de los explotadores locales se ha expresado de forma concentrada en el régimen de un "hombre fuerte" y verdugo. Por ejemplo, eso se dio en Irán, con el dominio del Sha con sus cámaras de tortura, en las Filipinas con la tiranía de Marcos y en Indonesia con el largo reino monstruoso de Suharto — todos esos casos eran dictaduras brutales puestas en el poder y mantenidas en el poder por el imperialismo estadounidense durante largo tiempo. En Irán a fines de los años 70, en las Filipinas en los años 80 y en Indonesia más recientemente, los enormes levantamientos del pueblo obligaron a los imperialistas estadounidenses a echar a un lado a estos odiados tiranos y a permitir algunos cambios. Pero en todos estos casos, el resultado final no fue uno que resultara en una auténtica "libertad" para el pueblo — al contrario, el pueblo ha seguido sometido a una cruel opresión a manos de aquellos que reemplazaron a los viejos y odiados gobernantes, a la vez que esos países han permanecido en el marco general de la dominación y explotación imperialista global. Pero la experiencia histórica también ha demostrado que la continuación de una u otra forma de dominio opresor NO es el único desenlace posible.
En Rusia en febrero de 1917, el levantamiento del pueblo derrocó a otro déspota brutal, el Zar (monarca absoluto). En ese caso por igual, los imperialistas de Estados Unidos, Inglaterra y otros países, y los capitalistas rusos, trabajaron para continuar la opresión del pueblo con un cariz nuevo, haciendo uso de los mecanismos del "gobierno democrático" y elecciones que, si bien dejaron espacio para cierta participación más amplia de diferentes partidos, no obstante estaban controlados completamente por los explotadores del pueblo y aseguraban la continuación de su dominio, y la continuación del sufrimiento de las masas populares. Pero en este caso, se logró capacitar a las masas populares para que reconocieran estas maniobras y manipulaciones, llevaran a cabo su levantamiento revolucionario, en medio de muchas curvas, giros y vaivenes y, en octubre de 1917, barrieran y desmantelaran las instituciones y mecanismos de la dictadura burguesa y establecieran un nuevo sistema económico y político, el socialismo, el cual durante unas décadas seguía avanzando por el camino de abolir las relaciones de explotación y opresión, como parte de la lucha en todo el mundo hacia el objetivo final del comunismo. En los levantamientos en Rusia, había una diferencia crucial: existió un núcleo de dirección, una dirección comunista, que tenía una comprensión clara, con bases científicas, de la naturaleza no sólo de este o aquel déspota despiadado sino del sistema opresor entero — y de que fue necesario continuar la lucha revolucionaria para expulsar a cierto gobernante de su cargo, pero de remate para abolir ese sistema entero y reemplazarlo con uno que encarnaría de verdad y le daría vida a la libertad y los intereses más fundamentales del pueblo, al esforzarse para abolir toda opresión y explotación.
Aunque a la larga fue revocada la revolución en Rusia y se restauró el capitalismo en los años 50, y hoy Rusia ya no pretende ocultar el hecho de que es una potencia capitalista imperialista, las lecciones de la revolución rusa de 1917 encierran lecciones valiosas y de hecho decisivas para hoy. La lección más decisiva es la siguiente: cuando el pueblo en sus masas, de millones de personas, por fin rompa con las trabas que han estado impidiendo que se levante contra sus opresores y atormentadores, en ese momento el que su lucha y sacrificios heroicos lleven a un cambio fundamental serio o no, avance a la abolición de toda explotación y opresión o no, dependerá de si existe una dirección, una dirección comunista, o no, que tenga la necesaria comprensión y método científico y sobre esa base, pueda desarrollar el necesario enfoque estratégico y la influencia y lazos organizados entre un creciente número de personas, a fin de dirigir el levantamiento del pueblo en medio de todas las curvas, giros y vaivenes, hacia la meta de una transformación revolucionaria real de la sociedad, en concordancia con los intereses fundamentales del pueblo. Por tanto, a su vez, cuando el pueblo rompa en masa con "la normalidad" y las cadenas fuertemente forjadas de relaciones opresivas en que de costumbre está atrapado y que lo agobian tan fuertemente —cuando abra paso y se levante en sus millones—, ése es un momento crucial para que la organización comunista forje más sus lazos con esas masas, fortalezca sus filas y su capacidad de dirigir. O, en caso de que tal organización comunista todavía no exista, o que exista solamente de manera aislada y fragmentaria, ése es un momento crucial para que se forje y desarrolle una organización comunista, se asuma el desafío de estudiar y aplicar la teoría comunista, de manera viva, en medio de esta tumultuosa situación, y de esforzarse para desarrollar constantemente lazos con un creciente número de masas, influenciarlas y a la larga dirigirlas por el camino de la revolución que representa sus intereses fundamentales y más elevados, la revolución comunista.
Dicha tarea, la de forjar una dirección comunista revolucionaria auténtica, y de dirigir una revolución, podría cambiarlo todo.

Para más noticias del mundo, checa revcom.us en español
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Crítica a Badiou

El debate incluye cómo resumir la Revolución Cultural: aquí escena del
Destacamento Rojo de Mujeres
Es con mucho gusto que presentamos ahora por primera vez en español este artículo de Raymond Lotta "La política de emancipación" de Alain Badiou: Un comunismo encerrado en los confines del mundo burgués que aborda muchas cuestiones de importancia para el avance de la revolución comunista en el mundo hoy en día, así como las lecciones de las revoluciones socialistas del pasado.

Descargarlo/abrir aquí:
Demarcaciones 1 - La política de emancipación de Alan Badiou.pdf

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Un llamado urgente: ¡Alto a la guerra contra el pueblo!


Es completamente intolerable: más de 100 mil asesinatos, 25 mil desapariciones, 4 mil feminicidios. Año tras año se documentan múltiples casos del actuar criminal de fuerzas del propio gobierno que asesinan, secuestran y torturan a gente inocente, escudándose en un supuesto combate al narcotráfico librado bajo la tutela de numerosos agentes de Estados Unidos, el mismo pretexto utilizado en el vecino país para criminalizar, encarcelar y controlar a los jóvenes y pobres, sobre todo negros y latinos. 

Crece y se extiende el crimen organizado mientras las autoridades y muchos medios tratan de minimizar y encubrir el terror que vive el pueblo. Cuando los asesinatos, violaciones, extorsiones y secuestros orillan a la gente a armarse como pueda en policías comunitarias, es la gente y no los criminales que es hostigada, desarmada y hasta encarcelada, que muchos han señalado como otra evidencia del alto grado de complicidad de los tres niveles de gobierno con determinadas bandas delictivas. 

Se extienden por todo el país los crímenes de odio en contra de las mujeres y la gente de orientación sexual diversa (LGBT); mujeres y niños son secuestrados impunemente para convertirse en esclavos sexuales, se caza a los migrantes, extorsionándolos, esclavizándolos y asesinándolos; las grandes empresas y las autoridades echan mano del ejército, policías y asesinos a sueldo para reprimir a los pueblos originarios que defienden el medio ambiente y sus recursos naturales; reprimen, secuestran y asesinan a los luchadores sociales y a los periodistas comprometidos; entre tantos ultrajes más. 

¡BASTA YA! El pueblo consciente y organizado puede y debe luchar por otro futuro muy distinto y liberador. Llamamos a una primera SEMANA NACIONAL DE RESISTENCIA, con una diversidad de foros, manifestaciones, expresiones culturales y otras actividades por parte de una amplia gama de individuos, colectivos, organizaciones y comunidades bajo la consigna ¡ALTO A LA GUERRA CONTRA EL PUEBLO! Éntrale tú. El futuro depende de lo que hagamos hoy cada uno de nosotros.

Semana Nacional de Resistencia ¡Alto a la Guerra Contra el Pueblo!
21-27 de Octubre de 2013

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Una experiencia de organizar el movimiento para la revolución comunista en las colonias populares

Este verano se logró un comienzo significativo de conectar la necesidad y la posibilidad de la revolución con la gente de algunas colonias populares, utilizando citas del libro Lo BAsico de los discursos y escritos de Bob Avakian. Los revolucionarios y comunistas del lugar y algunos de afuera trabajamos intensivamente durante una semana entre este sector que tiene el potencial de ser parte de la base más firme para la nueva revolución emancipadora. Nuestro propósito, como decían nuestras orientaciones, fue de “Concentrar fuerzas para abrir una brecha en el trabajo revolucionario entre las masas; elevar el nivel de la experiencia, la conciencia y la colectividad de los revolucionarios; atraer e involucrar desde ahora a la gente y organizar la red y el Movimiento Popular Revolucionario para contribuir a forjar un movimiento para la revolución”.


Hablamos con la gente de la situación de los jóvenes donde muchos de ellos no tienen futuro bajo este sistema; de la situación de las mujeres tratadas como objetos, esclavizadas en el comercio sexual internacional y asesinadas brutalmente; de las mujeres indígenas discriminadas y superexplotadas como jornaleras agrícolas; de la destrucción del medio ambiente por las grandes empresas mineras; del actuar del ejército y la policía reprimiendo y asesinando a la gente: y de que nada de esto tiene porque continuar así. Planteamos la necesidad de la revolución con la nueva síntesis del comunismo de Bob Avakian. La gente conoció ese nuevo comunismo a través de citas de Lo BAsico, que fue el material principal que utilizamos, con el propósito de forjar nuevas generaciones de revolucionarios, de la edad que sea.

Que “hable el libro mismo”

Una lección que resumieron los participantes fue de dejar que “hable el libro mismo”, o sea, no solamente utilizar una cita breve de Lo BAsico al principio, sino también utilizar otras citas del libro en relación con las discrepancias y problemas que nos plantea la gente. Las citas de Lo BAsico abren el panorama y ponen términos distintos para ubicar y luchar contra la fuente de los sufrimientos innecesarios de la gente en todo el mundo, y luchar por un nuevo mundo liberador, basado en la realidad, en las condiciones y fuerzas reales que impulsan un cambio radical. Hubo con algunos animado intercambio de ideas, dudas y discrepancias con las citas del libro que leímos a la gente, generando una situación y ambiente de escuchar a la gente y bregar con sus ideas, con la realidad de la vida bajo este sistema, y cuál es realmente el problema y cuál es la solución.

Hay base y hay forcejeo

Como resumió uno de los participantes: “Se probó el potencial que existe entre las masas y que hay complejidad. Hace falta desatar más iniciativa y aplicar la ciencia. Se planteó la revolución y el comunismo. Se probó que aunque hay base, hay forcejeo. Salió de la gente mucho la idea de que echándole ganas puedes salir adelante. Salió mucho la cuestión religiosa. Hablando del vendedor de pan… aunque al principio salió con mucha religión, hizo crítica al gobierno al cual localiza como culpable de la situación. También hizo crítica a la religión que ha convertido la fe en busca de dinero. Hubo gente influida por la iglesia ‘La Luz del Mundo’ pero” a pesar de eso, en esta gente muy influida por la religión, se “muestra ahí también potencial para la revolución. De los objetivos—desarrollamos un trabajo de alguna manera amplio, ahora viene el gran reto de darle continuidad, ver la base, el potencial, ver los puntos débiles y los puntos fuertes, ver las otras líneas, y estar consciente de que va a haber forcejeo, va a haber respuesta de otras fuerzas políticas que influyen a la gente, no va a ser en línea recta”.

Importante fue también que dos pequeños grupos de gente escucharan y conocieran a Bob Avakian a través de la charla filmada en el DVD “Revolución: Por qué es necesaria, por qué es posible, qué es”. Fue un importante medio para comenzar a captar más a fondo cómo funciona este sistema, y las grandes transformaciones que pueden ser posibles en una nueva sociedad socialista una vez que la revolución triunfe y derrote el viejo estado que defiende este sistema capitalista imperialista; y cómo entender y superar las contradicciones para que las masas militen en el movimiento para la revolución. El DVD inspiró sobre todo a algunas de las personas y las impulsó a ver importante ser parte de este movimiento para la revolución e integrarse a él.

Integrando a la gente desde el principio

Ésta fue otra lección y punto de debate entre los mismos participantes: luchar porque nueva gente comenzara a participar desde el principio en forjar este movimiento para la revolución, a la vez que van conociendo más y bregando más con la visión y las metas de esta revolución y la base para realmente llevarla a cabo. Como resumió una compañera: “Debatimos el objetivo político, ya no era sólo llevar un libro, era luchar con nosotros mismos y abrir brecha, aún no está terminado… Presentamos la necesidad de la revolución y el comunismo y de que ellos deben ser parte: retomar de en el DVD [Revolución] cuando hacen la pregunta a BA [Bob Avakian] y dicen apoyar, él dice no, tienes que jugar un papel. Persistimos y lo aplicamos, llevar Lo BAsico adelante. Me gustó en equipo… bregamos vamos a aplicar esta cita, esta otra, resumíamos y tratábamos de conectar e involucrar a la gente con el contenido. Es correcto como dijo [otro compañero] agarrar de la gente cuando ya se sienten parte de esto y quieren participar, hay que desarrollar un plan e involucrarlos…”

La gran mayoría de la gente a la que tocamos a su puerta nos escuchó; algunos vieron bien llevar la revolución con la gente preocupada y harta de la situación que vivimos, y algunos más comenzaron a entrarle después de un forcejeo con sus dudas y discrepancias. Un número más pequeño nos abrió su casa para platicar más a fondo y con ellos platicamos la hoja Éntrale con el movimiento para la revolución (disponible en http://aurora-roja.blogspot.mx/2013/08/entrale-con-el-movimiento-para-la.html) que enumera varias maneras en que la gente nueva puede comenzar a participar y señala que “Al participar  en la forma  y al grado que tú quieras, comienzas a ser parte, con otros, de la RED que sirve para desarrollar la conciencia, la combatividad y la organización para esa revolución”. Y de esta manera algunos quedaron de checar la página Web de la revista Aurora Roja y promoverla en su Facebook con amigos y contactos; llevar el volante “Contrarreforma educativa: produciendo ‘máquinas parlantes’ para el capitalismo globalizado” con sus familiares y amigos; una joven compró Lo BAsico y ella y otra señora quedaron de estudiarlo y también llevarlo junto con otros materiales con otra gente, ya como parte de este movimiento para la revolución; como ya se dijo más arriba dos grupos se reunieron para ver el DVD Revolución—con otros dos o tres lo proyectaremos más adelante—; cuatro mujeres y un hombre nos dieron entrevistas para la investigación indígena; y nos recomendaron con quienes otros podemos ir, entre otras cosas.

Enfrentando y bregando con los problemas

Bob Avakian
Esto no quiere decir que todo nos salió de maravillas, y en línea recta. Enfrentamos problemas y cometimos errores, y en algunos debates no acertamos. Una lección en este respecto es que necesitamos enfrentar y bregar colectivamente con cómo superar los problemas. Un ejemplo positivo de esto fue en una ocasión en que un compañero nuevo se integró a nuestros equipos. Había una situación en que se aislaba de la plática y se mantenía un poco distanciado del equipo. Resumimos esta situación con él y pensamos en las cosas que nos dijo: “necesitamos hablar con la gente de todo lo que nos pasa, la pobreza, el desempleo, la falta de salud, educación, y de que hay una salida a todo eso, hay una solución con la revolución” y proponía que se leyera con la gente el suplemento del capítulo seis del libro. Nos unimos en que era importante que la gente conociera todo esto, pero planteamos el problema de que era mucho para entrar al principio con la gente. Al platicarlo y analizarlo más, nos unificamos en que una cita en específico sí aborda, por ejemplo, lo que este sistema le hace a las mujeres y quedamos de abordar con la gente la cita 1:10 sobre la opresión a la mujer. Y de que era importante que él también fuera parte de la plática con la gente, de que también expresara sus ideas y luchara con la gente. Y así logramos su participación así como una mejor manera de entrarle con la gente. Así bregamos por promover la participación de todos y aprender juntos para innovar y avanzar. Al final de ese día el mismo compañero expresó que “Estuvo muy bien como lo hicimos, logramos hablar con la gente y le planteamos la revolución, así debemos seguirle”.

Otros problemas se resumieron más al final y quedan como lecciones para el futuro, por ejemplo, “[se mencionan varios nombres] fueron los únicos jóvenes, falta buscar los ambientes donde encontrar a los jóvenes, necesitamos más emancipadores de la humanidad de este sector”. Otro problema no resuelto fue que encontramos poca gente en casa durante el día entre semana: necesitamos buscar otras oportunidades de encontrar mayor número de gente.

Mayor ruptura con el economismo al llevar la revolución y el comunismo a la gente

Al llevar abierta y osadamente la revolución y el comunismo con las masas básicas, esta experiencia también representó mayor ruptura con la línea reformista y economista tan difundida en el movimiento de que “no se puede hablar de estas cosas con las masas”, “no entienden”, “sólo hay que hablarles de sus demandas inmediatas”, etc. Comprobamos que las masas sí pueden entender y bregar con estas cuestiones si los revolucionarios se las plantean: lo que pasa es que sí hay mucho debate y discrepancias, ideas de que el problema no es el sistema sino la naturaleza humana, o la educación o lo que manda dios, el gobierno en turno, y dudas de si la revolución será posible, cómo será la nueva sociedad, etc. Este es precisamente el tipo de debate que es imprescindible para forjar un movimiento para una revolución verdaderamente liberadora, y esta revolución tiene que ser obra consciente de la misma gente, con la dirección del partido comunista revolucionario, o no se saldrá de los confines opresivos de este sistema. Un movimiento que esconde la meta revolucionaria y comunista de la gente, que no la capacita para bregar científicamente con los grandes problemas de la lucha revolucionaria, nunca podrá romper el pesado yugo de este sistema: cuando mucho lo recreará en otras formas. Esta mayor ruptura con el reformismo y el economismo fue producto de lucha y debate entre los mismos participantes. Como una persona resumió: “Fue importante captar el objetivo político. Al principio no quedaba claro a qué íbamos, pero con más discusión [se entendió que era] llevar directo Lo BAsico con la gente estratégicamente para forjar ese movimiento [para la revolución] como parte de ir abriendo brecha. Pienso sí lo logramos. Nos costó trabajo, muchas debilidades que uno mismo enfrenta, lidiando con Lo BAsico. Fue bueno estarlo haciendo, hubo buenas reacciones de la gente. Parece importante la experiencia que ellos tienen... Cómo aprovechar todo eso: al llevar Lo BAsico, así como hay ese potencial, hay gente más abierta, [también] hay todos los obstáculos en la gente, la religión, otras tendencias, de todo hubo… No es que ya está resuelto, estar batallando con uno mismo y con la gente”.

El sistema ha convencido en parte a la misma gente que “no entiende” y no puede ser parte de cambiar el mundo, como el caso de una señora de 65 años, que al leerle una cita dijo, “no sé leer, no fui a la escuela, no sé opinar, soy de un pueblo”. Dijimos, pues, hablemos de tu pueblo. Dijo “bueno, de eso sí puedo opinar: no se vayan a molestar jóvenes pero hay hombres muy malos”. Platicó que fue a trabajar a San Quintín y “te explotan, te joden”. En el transcurso del debate llegó a “sí me gustaría que haya esa revolución de que hablan”.

Hablamos de la revolución y el comunismo y de muchas cosas más con la gente. En la mayoría de los casos tocamos puertas y fue muy importante la agitación inicial breve, nuestra posición de que la situación es intolerable y tiene que cambiar, e ir a leer la cita en el libro de Lo BAsico que se relacionaba con la agitación inicial.

¿El problema fundamental está en uno mismo o en esta sociedad?

En una casa, tocamos, hicimos la agitación breve sobre la situación de la juventud y al momento leímos la cita de “No más generaciones de nuestra juventud, aquí o a través del mundo, cuyas vidas se acaban, cuyo futuro está sellado, que han sido condenados a una muerte temprana o a una vida de miseria y brutalidad, que el sistema ha destinado a opresión y al olvido incluso antes de que nazcan. Yo digo no más de eso” (1:13).

El joven expresó su desacuerdo con la cita, diciendo que “el problema está en uno mismo, tenemos que ser responsables y así podremos salir adelante, muchos jóvenes no hacen eso”. Relacionamos esto que dijo con la parte de la cita que dice “...cuyo futuro ya está sellado, que han sido condenados a una muerte temprana o a una vida de miseria y brutalidad, que el sistema ha destinado a opresión y al olvido incluso antes de que nazcan...” y comentamos que existe este sistema capitalista imperialista que limita, que pone barreras, a lo que la juventud quisiera hacer. Y el joven con ánimo y pasión siguió defendiendo sus ideas: “considero que no, las barreras se las pone uno mismo, si uno es responsable en las cosas que hace puede superarse… La gente tiene que interesarse. Por ejemplo, si la calle no tiene pavimento pues tenemos que unirnos y exigirlo. También tiene que ver con la educación que nos dan, tener buenos valores y principios, si la gente tuviera eso no haría las cosas malas como robar, etcétera. No hay barreras, esas se las pone uno mismo”. Continuamos la platica bregando y preocupados por no apagar el ánimo del joven. Lo que planteamos fue: sale, imaginemos una situación de la que hablas, una comunidad donde la gente tiene buenos principios y valores y mucha responsabilidad, y cuidan el bosque y se unen y actúan colectivamente en esto, pero viene una gran empresa minera, que lo único que le interesa es sacar los minerales del suelo. Así que despoja a los campesinos de sus tierras donde cultivan y su bosque que con tanta responsabilidad han trabajado, destruye todo eso y además contamina los ríos subterráneos y el medio ambiente con su minería de cielo abierto. Pero no solo eso: la gente se une para oponerse a eso y defender el bosque, y aquellos que lo hacen con una determinación firme son asesinados o encarcelados y reprimidos por la policía o asesinos a sueldo al servicio de la empresa minera. En esta situación los campesinos son arrojados a la miseria, condenados a una vida de terribles sufrimientos y sus generaciones futuras condenadas de antemano a todo eso. Pues eso es lo que está pasando actualmente en San José del Progreso, Oaxaca, por ejemplo. Hay cosas más grandes que el empeño de uno mismo que determinan las cosas, y ese es el sistema que “ha destinado a opresión y al olvido incluso antes de que nazcan” a muchos jóvenes en este sistema capitalista. Y le preguntamos al joven ¿qué piensas? El joven concluye “eso está pasando, no conozco San José del Progreso pero sí conozco de esa situación y es un problema que enfrenta la gente y es cierto la gente no determina las cosas en esas condiciones. Bueno, tienen razón”.

Resumiendo, vemos que faltó entrarle a como también el sistema, a través de los medios, la educación, y la cultura, promueve esta ideología de que cada individuo busque “salir adelante”. Como señala Bob Avakian: “obviamente las personas sí pueden elegir, en un sentido más limitado las personas sí deciden hacer algo o deciden no hacerlo. No se trata de que, al menos en la mayoría de los casos, que alguien literalmente te apunta una pistola en la nuca, te dice que tengas que salir y robarle a alguien, te dice que tengas que salir y violar a alguien, que tengas que salir y matar a alguien. Eso sí es cierto. Pero lo importante es que en un sentido más profundo nosotros decimos que se trata del sistema porque las personas se encuentran en ciertas condiciones pero éstas no son de su propia elección y además las ideas que circulan en la sociedad influencian a las personas, a las personas en sí no se les ocurrieron esas cosas, más bien esas cosas provienen de algo mayor que las personas en sí — a saber, el sistema. O sea, la idea de que tú tienes que sacar tu propia tajada y aventajarse a otros es una idea que pesa mucho en las personas. Pero no es algo que se les ocurrió así no más, sino se trata de la cultura que recibimos de... los programas de televisión, la música, de todas las cosas que promueven que inducen a las personas a pensar de esa manera” (“Más sobre "Lo que uno elige"... y cambios radicales”, Revolución No. 293 en revcom.us).

“La gente se va a levantar y esto va a estallar, pero ¿nosotros que podemos hacer?”

La mamá de este joven cuando intervino en la plática dijo que frente a la situación de sufrimiento, “la gente se va a levantar y esto va  estallar” y también preguntaba “¿pero nosotros qué podemos hacer?” Entonces hablamos de la necesidad de la revolución comunista con la nueva síntesis de BA y de la nueva sociedad socialista que será posible con esta revolución, donde por ejemplo se desatará la iniciativa y creatividad de los jóvenes para que junto con las masas determinen el rumbo de la sociedad de manera que se avance al comunismo. Necesitamos este tipo de revolución. También le dijimos que sí es posible eso, pero si no tenemos una fuerza organizada para dirigir y desviar eso se va a perder esa oportunidad: unos van a ir por la religión, otros en la droga, está por ejemplo AMLO que también va a desviar a otro rumbo. Y ella respondió que va a haber de todo y nos van a quitar a la gente, entonces hay que trabajar desde ahora para que eso no pase. Y les extendimos las formas en que ellos pueden ser parte del movimiento para la revolución con la hoja Éntrale con el movimiento para la revolución. En esto la señora tomó iniciativa para concretizar nuestra propuesta de proyectar el DVD de la charla filmada de Bob Avakian. Y regresamos con ellos al día siguiente para ver juntos el DVD.

Esta misma persona, para determinar ser parte o no de este movimiento para la revolución, planteó algunos problemas como “si vamos a hacer todo esto que ustedes nos traen, que me parece bien y es muy bueno que lo hagan, pero no lo van a ver bien el gobierno y otros, nos pueden reprimir y ¿qué hacen ustedes entonces? Platicamos que es importante reconocer ese problema y que lo que se necesita hacer en esas situaciones es unir y movilizar a las masas para combatir la represión, además de la defensa legal, desenmascarar al enemigo y seguir avanzando la revolución. La compañera opinó “eso es importante, porque uno estando en esto vemos que eso es lo que hace el gobierno. Y para todo este tipo de trabajo como el salir a otros lados ¿de dónde obtienen el dinero?” Le comentamos que la única manera de que ésta sea una revolución comunista tiene que apoyarse y nos apoyamos en las masas. No recibimos fondos de los partidos políticos electorales o el gobierno, para mantener la independencia política para realmente luchar por los intereses de los oprimidos. Haber platicado sobre esto contribuyó a que se integraran al movimiento para la revolución.

El peso de la religión y la realidad de que dios no existe

Otro debate importante con mucha gente fue sobre la religión. Varios preguntaron si éramos religiosos, ya que los religiosos también pasan a hablar con la gente, y respondimos que “no, no somos religiosos, somos científicos”. Cuando salía el tema de la religión, a la gente le dijimos la verdad: que dios no existe. Como resume una persona que participó en los equipos: “Una  mayoría de la gente cree en dios en alguna manera, pero ya entrándole a la realidad sí hacen a un lado la religión y piensan que el problema es el mal gobierno. Al plantearles la revolución y el comunismo, una mayoría no lo ve mal, sí les gustaría esa nueva sociedad y un cambio radical pero no le entran [hablando de la mayoría]. Existe la influencia de la religión católica más en general, influencia de Testigos de Jehová… influencia de la iglesia la Luz del Mundo”.

Entre otras, utilizamos la cita “La noción de un dios, o dioses, la inventó la humanidad en su infancia debido a la ignorancia. La han perpetuado las clases dominantes por miles de años desde entonces al servicio de sus intereses de explotar y dominar a la mayoría de la gente y mantenerla esclavizada bajo la ignorancia y la irracionalidad. Gestar un mundo y futuro nuevo y mucho mejor para la humanidad implica derrocar a tales clases explotadoras y liberarse de tal ignorancia e irracionalidad esclavizante y dejarla atrás para siempre” (4:17). También fue importante citar partes de la Biblia que promueven la esclavitud, la subordinación de las mujeres, la matanza de bebés y otros aspectos reaccionarios de la sociedad esclavista en que los hombres escribieron este libro, y se utilizó el libro Fuera con todos los dioses de BA como referencia básica para eso.

Hubo quienes ante los horrores e injusticias de este sistema argumentaban que sí, está mal, pero es la voluntad de dios y lo tenemos que aceptar, ilustrando precisamente que “es una mentalidad de esclavo la que están inculcando en las masas. Todo ese ‘si Dios lo quiere’ es una mentalidad del esclavo” (4:18) y es esencial retar y cuestionar eso para ayudar a la gente a quitarse estas cadenas mentales y levantarse contra la opresión.

También aprendimos que el pensar de la gente es contradictorio y que la gente muy religiosa no es necesariamente más atrasada políticamente, contra una tendencia inicial de descartar a la gente si salía con la religión. Por ejemplo, un señor argumentaba que está mal la situación, que “somos humildes, somos pobres”, pero es la “voluntad de dios”, así que lo tenemos que aceptar. Persistía con esta posición en el debate, y al rato lo abordamos desde otro ángulo: sabrás que los abuelos vivían bajo el régimen de los hacendados que les robaba la tierra. No fue por dios, fue por el sistema de aquel entonces y la gente se levantó en armas. Ahora vivimos una situación semejante de opresión, no por dios sino por los grandes ricos, y necesitamos hacer una nueva revolución liberadora. Y el señor respondió que es cierto, que su papá organizaba a los campesinos contra los caciques que les robaban tierras y combatía a los carrancistas, y que le había dejado de esa experiencia un 30-30 y una pistola que “cuando se necesiten, ahí las tenemos”.

Una señora indígena, al debatir una cita, llegaba a opinar que sí cree que se necesita una nueva revolución. Al principio también lo dejaba a la voluntad de dios. Pusimos la cita 4:17 ya mencionada y de cómo la Biblia promueve la opresión de la mujer. Dijo que sí, ella ha leído esas citas de la Biblia también y que no está bien. Al mostrarle la hoja Éntrale, dijo que ella podía llevar el volante con otros, nos concedió entrevista después para la investigación indígena y dijo que iba a platicar esto con otros.

Aunque por lo general el debate sobre la religión no impedía debatir también otras cuestiones políticas con la gente, en algunos casos fue importante enfatizar que aunque no existe dios, sí estamos por la unidad de gente religiosa y no religiosa en contra de los opresores de todo el pueblo y su sistema. Por ejemplo, una joven hojeaba el libro de Lo BAsico y de repente toma una actitud seria y devuelve el libro y dice “el libro habla sobre dios y en eso no estoy de acuerdo, yo sí tengo fe, creo en dios y muchas gracias”. Se le comentó de cómo hay gente religiosa que se opone a las injusticias que se comete contra la gente, como el caso del padre Solalinde en Ixtepec que se opone a lo que le hacen a los migrantes y tiene su albergue donde los ayuda, y le hemos presentado nuestros materiales como la revista Aurora Roja, y si tú te opones a las injusticias ¿Por qué la religión es una razón para no poder seguir platicando contigo? La joven dijo “no conozco al padre Solalinde, y yo nunca dije que no podíamos seguir platicando”. Su actitud cambió y le mostramos el libro de Fuera con todos los dioses y le dijimos que se necesita explorar el mundo con la mente abierta para llegar a entender por qué estamos como estamos, es por dios o es por la explotación y opresión de un puñado de grandes capitalistas. La joven dijo “hacerlo con la mente abierta lo veo bien y veo también que este autor conoce la Biblia porque usa los versículos, sería interesante checarlo”.

Aprender para avanzar más hacia la revolución comunista


Estas son algunas de las experiencias y lecciones de esta semana de esfuerzo intensivo: es muy importante popularizar y generalizar estas lecciones para lograr nuevos y más grandes avances hacia la revolución comunista y la emancipación de la humanidad.

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